El tema de la vestimenta y las cenas es algo muy usual en los cruceros. Verás gente de todo: desde trajes oscuros para ellos y largos para ellas, hasta personas con camisetas de equipos de fútbol...
Cada día, en el Diario de a Bordo, se propone el tipo de vestimenta a llevar, y si sigues las recomendaciones, siempre irás adecuada. La noche de Gala, por lo general y como su nombre indica, la gente se arregla más y va más elegante.
En cuanto a los puertos de escala del Grand Mistral, soy de la opinión que todos son de interés, aunque Malta es el único que no conozco. Roma y Florencia son dos lugares imprescindibles de visitar al menos una vez en la vida. Roma, concretamente, es una maravilla y la cuna de la cultura occidental. Desde el Coliseo hasta el Vaticano, pasando por sus Foros y sus maravillosas Fontanas. Si te va algo más tranquilo y con menos turistas, el barrio del Trastevere.
Florencia es un Museo al aire libre. El tiempo de la escala es limitado, pero da tiempo a ver lo básico: Duomo, Baptisterio, las Plazas, el puente viejo sobre el río Arno (una de las más bellas estampas), etc.
Nápoles te ofrece la posibilidad de ir a Pompeya y Capri. Yo optaré por Capri, puesto que no lo conozco, pero Pompeya es una maravilla: un pueblo romano sepultado bajo la lava, allá por el 80 A.C. que ha dejado a la ciudad prácticamente igual que entonces. Nápoles es una ciudad peculiar y que también te recomiendo.
Túnez es, bajo mi punto de vista, la escala más floja. Puedes visitar Cartago, donde verás (o deberás imaginar) las ruinas del antiguo imperio cuna de Aníbal y los Barca. Puedes visitar Sidi Bou Said, peculiar pueblo de casitas encaladas y ventanas y dinteles azules, muy parecidos a los pueblos andaluces de las serranías de Cádiz o Málaga.
En fin, todas las escalas tienen su atractivo...
Salut!!!
"Qué pena no ser ave de paso, ni quilla que acuchilla siete mares"
Manuel García