Hola. Nosotros viajamos con el Mistral este verano en la Suite Royal. Efectivamente no tuvimos el embarque preferente que nos indicaron en la web y que contrastaron desde la agencia de viajes. El desembarque si fue preferente y salimos con el primer grupo. Tampoco nos acompañaron al camarote. Los descuentos en excursiones privadas venía claramente en la información que teníamos, e intentamos contratar una, pero nos vinieron a decir que eso no se había hecho en la vida, vamos que es pura publicidad pero no disponen de ese servicio realmente y que el precio sería astronómico. El spa no era de uso libre para las suites, a pesar de que creíamos que si. Sin embargo nosotros no hemos puesto reclamación, ya que realmente no nos importó demasiado ésto. Para nosotros era importante que el camarote elegido fuera de calidad y la verdad que lo era. Utilizar el restaurante Formentor fue una bendición, ya que el ruido, jaleo, griterío y caos que se respiraba en el otro a mi personalmente me echaba para atrás. Cenábamos con un pianista amenizando la velada, disponíamos de dos camareros bastante atentos tanto en la comida como en la bebida. Es verdad que no dejaban la botella en la mesa, pero solo una vez se despistaron y tardaron en rellenar las copas. Me consta que la comida servida en este restaurante era diferente del menú del otro restaurante, y para mi fue fabuloso, la cocina era excelente. Las atenciones en el camarote eran un poco una chorrada, la botella de cava nos la bebimos muy a gusto metidos en el jacuzzi de la terraza. Fue fantástico. Pero los dulces eran bastante malos y casi nunca los tomamos. La fruta era muy normalita, en plan manzana, plátano pera... Para mi las ventajas de viajar en Suite están claras, a pesar de no recibir todo lo que se suponía que nos iban a dar.