Buenas, me llamo Victoria y acabo de llegar del crucero Grand Voyager, en el trayecto Cádiz-Cádiz desde el 16 de Agosto hasta hoy 23.
Me imagino que para futuros afortunados cruceristas buena parte de la información que voy a dar puede ser muy útil, ya que pululan por ahí muchos comentarios de personas con malas experiencias, y yo quisiera rebatir algunas de las opiniones desde mi punto de vista.
- Una de las cosas que más se dicen negativas es el comportamiento de la tripulación en general. Se dice que son groseros, que no saben quién es quién y que son lentos o torpes. Yo puedo asegurar que nunca, nunca he estado en ningún "hotel" donde la tripulación, en general, haya sido más atenta, educada, cariñosa y cercana de lo que ha sido ésta para mí. Me he sentido muy mimada por ellos. Siempre han tenido un 'buenos días' o una sonrisa en los labios, incluso charlas más largas mientras comíamos o cenábamos. Evidentemente, señores, si somos educados con ellos, ellos lo serán con nosotros. Lo que no puede ser es que exijamos educación cuando les gritamos porque tardan un poco más en traernos la bebida. Hacen su trabajo muy bien.
- Otra cosa que se dice mucho es la limpieza de las habitaciones. Tampoco lo entiendo. Mi habitación se ha limpiado (y en muchos casos, ordenado) rigurosamente dos veces al día. La primera la limpian, ordenan y hacen las camas, y si procede, te cambian las sábanas. La segunda te deshacen la cama, te dejan el diario de abordo y en algunos casos te dejan un animal hecho con toallas. La gente que se queja, sinceramente, no sé qué más pueden pedir. Que los arropen, supongo.
- El barco se mueve. Sí, se mueve. Es un barco pequeño que quizá no es completamente adecuado al trayecto y al océano que atraviesa, pero depende mucho, por desgracia, de la suerte que tengan. En mi caso ha sido una semana estupenda, dicho por todos, en comparación con otras. Quien vaya, que sepa a dónde va y cómo va y no se queje luego por cosas que ya se avisaron con antelación.
- Leí por ahí que los espectáculos son pobres y que los camareros se 'humillaban' para conseguir las propinas. Ni lo uno ni lo otro. La sala de espectáculos es pequeña, así que por mucho que quieran, espectáculos más espectaculares son imposibles. Muchos bailes, magia y humor, en resumidas cuentas. Más divertidos (por eso de que el público participa) los que preparan después de la cena del 2º turno (sobre las 12 de la noche), elecciones de 'Miss' y 'Mister' Voyager, entre otros.
Los camareros en ningún momento se humillan, al menos, a mí no me lo pareció. El último día hacen una actuación muy bonita que, en mi opinión, no hace más que constatar que todos somos personas iguales y que podemos divertirnos juntos. Muy emotivo.
- Del equipo de animación nunca he leído nada negativo, es cierto, pero aún así quiero comentar que son un encanto, siempre con una sonrisa y muchas ganas de saltar y bailar. El día menos pensado, Rahudy, el jefe del equipo, se va a quedar afónico de tanto gritar. Se puede decir que de alguna manera me enamoré de todos ellos.
- Se criticaron mucho las comidas también. Señores, somos 800 personas en el barco y para el almuerzo no hay turnos. Pero hay al menos 4 sitios del barco donde se puede comer. Si les gusta el buffet, procuren no llegar tarde y no encontrarán problemas de sitio ni espacio. La comida nunca, nunca falta. Menús parecidos en esencia pero lo suficientemente variados para un paladar no demasiado exigente. Eso es aplicable a todas las comidas. Las cenas están divididas en dos turnos, de modo que todos puedan comer y ver los espectáculos. Para conseguir buen sitio en éstos, lo mejor es no rezagarse.
- El barco es pequeño pero nunca se me hizo pesado estar en él. Hay actividades TODAS las horas, pero ya depende, una vez más, de lo exigentes o exquisitos que puedan ser. Aerobic, estiramientos, clases de baile, gimnasio, discoteca, bares, piscina, jacuzzis, shows improvisados... hay de todo. Si no quieres, no te aburres ni un segundo. De hecho, yo contraté una hora de internet para conectarme desde allí y no la he usado porque no me daba tiempo. Un barco muy acogedor.
- Las excursiones organizadas. La gente se queja de que se 'pierde' mucho tiempo yendo y viniendo de los sitios. Seamos razonables, si lo que queremos ver es el Teide y el Teide está lejos del muelle, es lógico que podamos "perder" una hora en llegar allí y otra en volver. No pueden pretender ver Tenerife o Funchal o Casablanca en 6 ó 7 horas. Para eso, se van por libres a un hotel y pasan dos o tres días. Vas para ver lo más significativo de cada punto del trayecto y eso, creedme, es más que suficiente en los trayectos.
Conclusión: No es un crucero de lujo porque hay que tener en cuenta el factor calidad-precio. Es un crucero familiar, para relajarse y pasarlo bien sin grandes lujos, para gente poco exigente, repetiré siempre. No sé, señores, yo me lo he pasado como nunca en mi vida. Y me ha pasado como nunca antes, y es que he abandonado el barco esta mañana llorando de la pena por tenerme que ir. Le acabas cogiendo cariño a la gente, a la tripulación, a los rincones y por supuesto a los animadores. Y por eso he venido dispuesta a tirar por tierra muchas de las opiniones que considero tremendamente injustas, especialmente las referidas a la tripulación.
Lo recomiendo sin duda. Yo repetiré.