Al iniciar el regreso hacia el autobús, justo a la izquierda de la puerta del CASINO (ver la foto anterior) entre la alfombra roja y el emblemático edificio de Montecarlo, me resbalo o tropiezo provocándome una doble fractura en el tobillo izquierdo.
Un grupo de cruceristas me ayuda a incorporarme y consigo, con bastante dolor y dificultad, sentarme en un banco. Me traen hielo del Hotel de París y me piden un taxi con el que me traslado al aparcamiento del bus de la excursión.
El bus se acerca hasta donde he bajado del taxi para facilitar mi subida al mismo.
He optado por volver al barco porque ingresar en el hospital supondría perder el barco con toda seguridad.
Subo al bus sentándome en los escalones de la puerta central del vehículo ya que no puedo apoyar el pie y los escalones son demasiado altos para subir de un salto.
Al llegar al barco me esperan con una silla de ruedas gracias a la llamada de la guía de la excursión. Después de pasar los controles de seguridad me llevan al CENTRO MÉDICO del Deliziosa.
Me hacen una radiografía y me comunican que tengo una fractura segura y otra probable.
Me inmovilizan la pierna con una férula y me recomiendan que al día siguiente acuda a primera hora al hospital de MARSELLA. El traumatólogo del hospital decidirá si puedo continuar o no el crucero.
Nos traen la cena con una mesa de ruedas al amplio camarote y pronto me acuesto y me duermo con relativa placidez gracias al relajante y analgésico que me han inyectado. He asumido el percance y sus posibles consecuencias.