lolita, te contesto por este topic porque es por aquí por dónde me has preguntado (perdón al resto). Mi decisión de ir sola es porque me gusta pasar las vacaciones de ese modo, pero... ingenua de mí, obtuve el resultado contrario. No pasé inadvertida en absoluto. Yo que sólo pensaba en ratos de tranquilidad y soledad leyendo en cubierta.... que inocente! Creo que no había un solo pasajero que no supiera que era española (íbamos tan sólo cincuenta y tantos de entre novecientos y pico). No sé si por curiosidad o por no hacerme sentir desplazada, pero todo el mundo se volcó conmigo (y eso que soy una tía muy seca, aunque estoy por pensar que en vacaciones me transformo). Era yo quién se disculpaba educadamente reclamando pequeños ratos para intentar leer o descansar o sencillamente tomar el sol. Me llevé dos libros y vinieron sin estrenar, dormí una media de 2-3 horas diarias, en fin, agotador.
Me sentaron en una mesa con una señora de Tenerife (con una marcha increíble) y con sus dos hijos de veintiuno y treinta y tantos años, supongo que lo hicieron porque yo también soy canaria. A mí, en todo caso, me daba igual. En un barco, entiendo que el espacio es reducido y no podía pretender que me dieran una mesa para mí sola. Y aunque no compartía gran cosa con ellos, la cena se hacía bastante amena.
En los espectáculos, procuraba esconderme un poco o recostarme sobre el sillón, para que no se fijaran demasiado en mí y me sacaran, porque tengo un gran sentido del ridículo, pero pocas veces funcionó. En las animaciones, peor todavía, porque no había forma de librarme de ninguna, al principio hostigada por los animadores, luego por nuestros compatriotas, porque eso sí, como ganaba a todo, hasta me iban a despertar a la hamaca para que participara junto a ellos. Prefería participar, antes de tener que dar mil excusas para no hacerlo y sentir miles de ojos pendientes de mí. Y al final sabes qué?, que me lo pasé genial. Repetiré y probablemente sola.
Costa Marina-Grecia Clásica e Islas 2007