ESCALA 11 DE AGOSTO Alesund (Noruega) 7:00 17:00 en puerto
EXCURSION PROGRAMADA
DURACIÓN: DISPOSICIÓN DE BUS Y GUIA HASTA 4 HORAS.
Islas Giske y Godø - Museo Sunnmøre - Monte Aksla
DESDE EL PUERTO DE ÅLESUND
Recogida por nuestro guía en el puerto. La comunidad de Giske está formada por varias islas. Visitaremos dos de ellas - la isla Giske y la isla Godoy.
Hoy en día los aprox. 6.300 habitantes tienen ferry gratuito con conexión con la ciudad de Alesund y el continente. Giske se conoce como la Isla Saga debido al hecho de que el gran jefe vikingo Rollo nació aquí. Más tarde se estableció en la costa norte de Francia, un paisaje que hoy se conoce bajo el nombre de Normandía.
Las Islas se alcanzan a través de puentes y túneles submarinos, el más largo es de 4,2 km. En Giske, que es una isla relativamente plana y fértil, ha habido asentamientos desde la Edad de Bronce. Haremos una parada en la Iglesia de Giske, una vieja iglesia de piedra y mármol que data de AC. 1150, originalmente la capilla pertenecía a la poderosa familia Giske. Continuaremos a la isla Godoy, y a la pequeña aldea de pescadores de Alnes. Esta pequeña población era en el pasado uno de los pueblos pesqueros más importantes de la región de Sunnmøre. El faro de Alnes es un faro protegido que admite visitas turísticas durante el verano. En sus antiguas estancias podrá comprar artesanía local o probar alguna de las deliciosas tartas caseras. En los días claros la vista del océano y las islas es fantástica. Aquellos que se sienten con fuerzas tienen la oportunidad de subir por las escaleras hasta la parte superior del faro.
Volveremos a Alesund y haremos un pequeño recorrido hasta el Museo Sunnmøre al aire libre Es un museo al aire libre con 50 construcciones originales que datan de la Baja Edad Media. También tiene una de las colecciones más grandes de reproducciones de barcos pesqueros de toda Noruega, desde el año 400 d. de C. hasta nuestros días. (Aproximadamente 10 minutos en coche desde el puerto) antes de seguir hasta el Monte Aksla para una vista fantástica de la ciudad, desde el mirador Fjellstua, sus islas y sus alrededores. A partir de ahí quien desee puede bajar caminando los 417 escalones de Monte Aklsa de regreso a la ciudad (hermoso paseo con bonitas vistas y no extenuante - simplemente encantadora - tarda aproximadamente 10 minutos a pie y termina en el centro de la ciudad en un precioso parque). A la vuelta de la gira del bus puede parar y el resto de la gente puede salir del autobús.
Tenga en cuenta que el buque está atracado en el centro de la ciudad (5 minutos a pie hasta el centro).
Localizado en el corazón de Noruega, este pueblo del arte nouveau está conocido por su arquitectura única. Disfrute de ir de compras por las artesanías noruegas y los géneros de punto del estilo distinto noruego o escoja su propia langosta fresca en un restaurante local de mariscos. El Parque del Mar del Atlántico ofrece quioscos de pesca, senderos para excursiones a pie, lugares para tomar el sol, acuarios grandes y sitios de buceo sobresalientes.
Alesund es un pequeño centro pesquero ubicado en el centro de la popular región turística de Noruega comprendida entre Bergen y Trondheim. Aunque su historia data del período vikingo, te darás cuenta de que la arquitectura de la ciudad tiene un interesante estilo art nouveau. La razón es que después del voraz incendio del año 1904, se reconstruyó toda la ciudad. Aunque puede que haya perdido parte de su aspecto histórico, te darás cuenta de que todo su encanto sigue allí.
Descubre cómo era la vida en Alesund antes y después del gran incendio de 1904 en el Alesund Museum. Los métodos de pesca local, la construcción de embarcaciones y la ocupación alemana desde 1940 hasta 1945 son sólo algunos de los temas que abarcan las exposiciones del museo. Visita uno de los acuarios más grandes de Europa, el Atlanterhavsparken. Se parece más a un parque que a un acuario tradicional; además de las fantásticas flora y fauna marinas, hay senderos al aire libre y puntos de buceo.
Para conocer la historia de Alesund y a su gente desde la Edad de Piedra hasta la década de 1900, visita el Sunnmore Museum. Es un museo al aire libre con 50 construcciones originales que datan de la Baja Edad Media. También tiene una de las colecciones más grandes de reproducciones de barcos pesqueros de toda Noruega, desde el año 400 d. de C. hasta nuestros días.
Alesund es el lugar idóneo para descubrir algunos de los más interesantes enclaves naturales de Noruega, así como para empaparse de su cultura. La hermosa arquitectura Art Nouveau que caracteriza esta ciudad es conocida en todo el mundo. Infinidad de torreones de hermosa ornamentación, generan una atmósfera de cuento de hadas. Situada en un idílico enclave y rodeada de islas, se encuentra en la entrada de uno de los fiordos más famosos del mundo, Geiranger. La ciudad, escala obligatoria para el viajero, brinda la oportunidad de contemplar maravillosas vistas y disfrutar de diversas actividades. Un paseo por el centro de Alesund te permitirá descubrir su colorista y bella arquitectura.
Alesund fue fundada en 1793 y es uno de los puertos marinos más importantes de Noruega. La ciudad fue devastada por el fuego en 1904, que destruyó todo su centro. Fue reconstruida en estilo Modernista, convirtiéndose en una de las pocas ciudades en el mundo construida en este estilo, lo que le confiere un carácter único.
Recién elegida como la ciudad más hermosa de Noruega, Ålesund, desde este mirador llamado Fjellstua, se presenta como una lengua de tierra rodeada por el profundo océano y protegida por varias islas, y constituye uno de los puertos más importantes del país. Desde el océano abierto, la mirada puede dirigirse más allá de la ciudad hacia los fiordos, abiertos a la fuerza por los hielos que, cuando se retiraron, le dejaron al mar la vía para penetrar a lo largo de cientos de kilómetros entre las montañas y los glaciares.
Pues bien, justo este pequeño pueblo, enclavado entre un paisaje tan irreal que parece salir de una leyenda vikinga, es la capital del bacalao noruego, el lugar donde se recoge, se procesa y se vende 90% de lo que se considera el mejor bacalao seco y salado del mundo.
Y curiosamente, el secreto de la belleza y de la fecunda abundancia de la costa occidental de Noruega reside en su especial relación con el Golfo de México, cuya agua tibia se deja transportar hasta aquí por el movimiento de la Tierra, calentando el Mar de Noruega y dándole la temperatura ideal como hábitat de un sinnúmero de peces, del mero al salmón, de las ballenas hasta el bacalao, el palero (Pollachius virens) y la maruca (Molva molva), las tres especies que suelen secarse y salarse. De hecho, aunque se encuentra prácticamente a la misma latitud de los hielos eternos de Groenlandia, aquí el mar nunca se congela, tampoco en los fiordos, y Ålesund, como los demás pueblos de la costa, tiene un verano tibio y un invierno en el cual la temperatura casi nunca desciende por debajo del cero. Gracias a eso, a tan sólo unos cuantos kilómetros del Círculo Polar Ártico pude aprovechar el panorama de la terraza de Fjellstua vistiendo sólo una blusa ligera. Aunque sí tuve suerte: en los largos días del verano, cuando hay luz prácticamente todo el tiempo, el cielo azul se alterna con las nubes y a veces con la lluvia, así que es bueno traer una chamarra de reserva. De cualquier manera, estos contrastes son parte del encanto de la región, de sus montañas cubiertas de hielo que se hunden en el mar azul, sus puestas de sol que no terminan nunca.
LA VERSIÓN VIKINGA DEL ART NOUVEAU
Al bajar a la ciudad no vi nada de lo que uno imagina encontrar en una aldea de pescadores. En lugar de chozas, a lo largo del canal donde pasan los barcos yacen elegantes palacios ornamentados con torres y pináculos. Y hasta las bodegas donde se conservaba el pescado, innegables ejemplos de originales líneas arquitectónicas, han sido convertidas en hoteles de lujo y excelentes restaurantes.
Por supuesto, el negocio de la producción y exportación de bacalao seco y salado siempre ha sido provechoso: como en tantos lugares del mundo, este pescado sabroso y longevo representa una parte importante de la cocina tradicional (probable herencia de la cuaresma católica y del ayuno eclesiástico). Pero lo que convirtió a Ålesund en la ciudad más hermosa de Noruega no fue la mera prosperidad, sino el dramático incendio que la devastó en 1904. En la noche del 23 de enero, más de 850 casas de madera fueron reducidas a cenizas, dejando a la población entera sin techo, en pleno invierno.
La desgracia provocó una oleada de solidaridad en todo el país e incluso en Alemania, cuyo emperador amaba veranear en las cercanías de Ålesund: la población recibió ayuda con una rapidez impensable a principios del siglo XX (y tal vez más impensable hoy) y en tres años, 400 edificios fueron reconstruidos, esta vez en concreto, por arquitectos noruegos en el más hermoso estilo Jugendstil, es decir, el estilo art nouveau del norte de Europa, junto con inspiraciones del pasado vikingo, según las reglas del Romanticismo noruego. Lo que resultó fue un estilo único en el mundo, un ejemplo de art nouveau que supo mezclar motivos florales con figuras femeninas, personajes de la mitología clásica con elementos de las sagas vikingas.
Recorrer la ciudad a pie es la mejor manera de descubrirla. Lo que desde lo alto parece una península se trata en realidad de tres islas conectadas por puentes, y el centro histórico de esta pequeña Venecia escandinava está repartido entre dos islas separadas por el canal Brosundet, uno de los lugares más pintorescos de Ålesund. En un lado del canal están los preciosos edificios de Kirkegata (gata significa calle) y la hermosa Apotekergata, el palacio del rico farmacéutico de la ciudad, hoy sede del Art Nouveau Center, que presenta la historia de Ålesund, del incendio y del Jugendstil noruego. En el otro, Notensgata, de donde se disfruta la vista más bonita de los palacios asomados al Brosundet y reflejados en el agua; Parkgata, a lo largo del parque que sube a la colina de Aksla, y Gågata, la calle peatonal, animada por bonitos bares, boutiques y tiendas que venden trolls, los simpáticos habitantes de las selvas y de las leyendas noruegas, emblemas escandinavos del kitsch.
COMO LAS ABUELAS DE ÅLESUND
En busca de noticias acerca de la producción de bacalao, recorriendo todo el canal, llegué a uno de los nueve muelles de Ålesund, el Skateflukaia, donde me dijeron podría encontrar a algunos pescadores. Al acercarme a los barcos vi a grupos de gente asomarse desde el malecón para comprar, en bolsitas de plástico, camarones recién pescados y hervidos en agua con sal en las cocinas de los mismos barcos. La gente suele comérselos así, como si fueran papas fritas, caminando o en alguna de las bancas que miran hacia el mar. Los pescadores, un señor algo gordo, un hombre en playera negra y un joven rubio, acababan de regresar del mar abierto y me hablaron de la historia y las tradiciones del bacalao en Ålesund. Los barcos de pesca cargados de bacalaos, paleros y marucas, pescados en toda la costa noruega, en particular en las Islas Lofoten entre febrero y abril, llegan al puerto de la ciudad. La manera tradicional de preparar el bacalao, que hoy sólo se usa en familia debido a que las reglas higiénicas no permiten venderlo, es la de cortar la cabeza del pescado, limpiarlo, abrirlo como si fuera un libro, ponerlo en la sal por algunas semanas en un barril de madera y, al final, secarlo al sol y al viento sobre un peñasco.
Aunque las modernas plantas que producen el bacalao en Ålesund no pueden seguir paso a paso los dictados de la tradición (pues, por ejemplo, tienen que secar el pescado en salas aireadas artificialmente), tratan de mantener las enseñanzas de las abuelas para producir un alimento de calidad artesanal. Primero, al no perder el contacto con el mar y los fiordos: las plantas que pude visitar se encuentran a unos kilómetros de la ciudad, asomadas al mar, a donde llegan los barcos de los pescadores. Pero además, las salas en donde se prepara el bacalao tienen grandes ventanas que miran a la ciudad y al fiordo, como si fuesen paisajes pintados. El bacalao aquí es de alta calidad; el color de la carne depende del tiempo de maduración (del blanco hasta el amarillo muy claro) y se vende en las tiendas de gastronomía de Ålesund en diferentes tamaños: el pescado entero, el lomo, en trozos o la pura cola.
Cada parte del bacalao se usa en diferentes recetas: los lomos son muy buenos para el bacalao a la vizcaína, con cebolla, tomate y chile (muy popular en Noruega), y con el bacalao al pil-pil, cocido en una sartén de barro con aceite y ajo, mientras las colas resultan muy sabrosas preparadas con papas o en salsa verde.
CALIDEZ NORUEGA
La lengua noruega tiene muy poco que ver con la nuestra. Pero el bacalao se dice exactamente “bacalao”, aunque sólo en su versión seca y salada. Y éste no es el único punto de contacto entre la cultura noruega y la latina. Los noruegos de Ålesund son también gente extremadamente tranquila, que ama disfrutar la vida, aprovechar cada rayo de sol que se asome entre las nubes, pasear tranquilamente por las calles o tomarse un café en las hermosas terrazas de los bares a lo largo del canal Brosundet.
Ellos me aconsejaron dónde comprar uno de esos norueguísimos y calentitos suéteres Devold (sin impuestos) en el Factory Outlet de la marca en Langevåg, a 10 minutos en barco de Ålesund, y me advirtieron de algo inimaginable en casi cualquier país desarrollado de nuestros días: en Noruega prácticamente todas las tiendas cierran a las 4:30 de la tarde, al igual que las oficinas. Además me recomendaron cenar en dos restaurantes de la ciudad, los mejores para comer bacalao.
El primero, el XL Diner, en el muelle de Skateflukaia, es un restaurante de cocina internacional, con un sin número de platillos a base de bacalao seco y salado, y con una vista encantadora de la puesta de sol sobre el mar. Como el consumo de bacalao se difundió en Europa y de ahí hacia el mundo, las tradiciones culinarias de estos países volvieron a influir la cocina noruega. Por eso es deliciosa la crema de bacalao con un crutón condimentado con aceite y ajo, igual que el bacalao con crema, el bacalao rallado con papas fritas, verduras y crema aromatizada al ajo y a las hierbas aromáticas, o la clásica receta noruega de bacalao con tocino y guisantes.
El otro restaurante que me recomendaron, el Sjøbua, es más refinado y elegante; de hecho, se le considera uno de los mejores restaurantes de pescado de todo el país, y su decoración sirve para recordar cómo este edificio fue alguna vez el almacén de los pescadores. Aquí, además de un exquisito bacalao gratinado, con queso, poro, tocino y verduras, vale la pena probar otras especialidades del Mar de Noruega como el rape, la solla (Pleuronectes platessa), el lobo (Anarhichas minor) y, quienes se atrevan, la ballena, pescada bajo rigurosas reglas de sostenibilidad. A los amantes de los postres tengo que decirles que, a decir verdad, los mejores que comí no me los sirvieron en ningún restaurante.
El primero de ellos es un dulce tradicional llamado Svela, una deliciosa especie de crepa —más sutil y cubierta de granos de azúcar— que suele comerse en Ålesund como merienda con un café, en los bares de Gågata. El segundo es el postre del faro, o Fyrkake, que sólo se encuentra en el pequeño bar en la planta baja del Faro de Alnes en la isla de Godøy, a unos veinte minutos en coche de Ålesund. Se trata de una mousse de frutos del bosque sobre una sabrosa galleta crujiente, o eso me dice mi paladar, pues la dueña se rehúsa a revelar el secreto. Lo cierto es que este postre por sí solo podría ser una razón suficiente para visitar Alnes aunque, una vez ahí, es menester subir a lo alto del hermoso faro blanco y rojo de 1876, con vista hacia Ålesund y al mar abierto.
SUNNMØRE MUSEUM
De 11 a 16 horas.
Este interesante museo, a 4 kilómetros de Ålesund, presenta la cultura y las costumbres de las poblaciones de la costa noruega: de los tradicionales edificios con tejados cubiertos de tierra y pasto, hasta una larga colección de buques antiguos y una exposición de objetos artesanales de la época medieval.
ALNES LIGHTHOUSE
Alnes, Godøy
De lo alto del faro de la isla de Godøy, a unos veinte minutos en coche desde Ålesund, se puede disfrutar de una vista increíblemente hermosa, hacia la ciudad por un lado y hacia el océano por el otro. En la planta baja, un delicioso bar sirve postres riquísimos.
webs:
www.visitnorway.com/es/Donde-ir/La-Norue.../Alesund-y-Sunnmore/
www.visitalesund.com
www.sunnmore.museum.no