Queridas y queridos compañeros de crucero.Mañana es un fecha muy especial,pero como escaseará el tiempo en mi agitada vida,xD,tengo pensado celebrarlo hoy como corresponde.Además como hoy es mi santo lo voy a celebrar doblemente.¿O quizás sea mejor celebrar lo de hoy y posteriormente lo de mañana que nos queden 69 días? Creo que si.Van a ser mejor dos celebaciones,aunque el post conmemorativo lo publique hoy.
Precisamente fué San Juan,el amiguito íntimo que bautizó a Jesusito.
(Dejen de leer niños y personal impresionable,¡¡ar!!).A Él y solamente a Él le debemos el tratamiento sexual del número 69.
Todo ocurrió un día en el que él famoso discípulo tenía unos picores de escándalo en la zona de la entrepierna y descubrió que tumbándose boca arriba y poniendo la espalda sobre un cojín de plumas de ibis de Egipto el rascarse era mucho más satisfactorio (por supuesto refiriendose tan solo a su calma picorífera).
Y ocurrió que en el preciso momento de su rascamiento diario de la entrepierna,solo y apartado por supuesto,a Jesusito se le pasó por la cabeza ir a rezar.¿Y dónde fué a rezar? Pues por el mismo lugar en el que estaba su discípulo y bautizaror.¿Qué pasó? Pues que al llegar casi donde su amigo se rascaba,Jesús tropezó con una piedra maldita y traicionera.Perdió el equilibrio.Y trás varios trompicones fué a aterrizar sobre Juan.Por el esfuerzo de intentar no caerse al Maestro Jesusito se le rompió el tapa-rabos y ,jolines que casualidad,un viento del suroeste hizo que su túnica se le remangara hasta la cintura (por cierto tenía una cinturita de avispita que daba gusto verla).
En esta tesitura se encontraron Maestro y Discípulo.La cabeza de Jesusito frente a la zona genital de Juan y Juan frente a la zona genital de Jesusito. ¿Qué hicieron? Pues aprovechar la coyuntura destinataria que el destino malévolo les había proporcionado.
Lo tuvieron cayado durante mucho tiempo pero en su paso por el Monte de los Olivos un Señor que lo vió todo,no pudo más y,reveló el secreto enseñando unas fotos que había captado con una de las primeras cámara Canon de la historia.Era uná cámara muy rudimentaria,casi de piedra de pizarra,en la que se podía captar con una ligera transposición solar cualquier detalle.Y vaya si los captó.
Por lo tanto,hasta que esos malditos curacas lo vetaran,se denominó a esta práctica de rascarse a la vez que uno (o una,porque ya se amplió la fórmula a cualquiera que se cayera) se caía encima de otro/a "admirando" los genitales, EL 69. Todo ello por el cierto parecido de los números y las personas humanas.Cualquiera que sea su sexo,claro.
Reflexionad y practicad,por supuesto.