Hola a todos
Txiki, me alegra saber que también en esto compartamos afición, aunque yo no he tenido aún la oportunidad de estar en el escenario real de un hecho histórico tan importante. Bueno, la verdad es que aquí estamos pisando también todos los días “escenarios reales”, pero por desgracia no queda ni rastro del hecho y la mayoría de la gente ni se entera; tenemos la desgracia de tener unas de las historias más abultadas y a la vez olvidadas del mundo. No sabes la envidia que me dan los hijos de la Gran Bretaña, con el Victory de Nelson, con casi 250 años en sus cuadernas y aún a flote en el puerto de Portsmouth, no sólo como museo flotante, si no que además, los muy suyos, todavía lo mantienen en activo en las listas de buques de la Royal Navy, ni siquiera lo han dado de baja.
Bien, sigamos por donde lo dejamos ayer.
Tienes razón, se me olvidó la playa Gold, pero cito de memoria, que ya le va fallando a uno. Expresamente no he querido consultar para contar mi rollo para no parecer pedante (no te lo estoy llamando a ti, ojo).
Por donde iba: otra anécdota del Desembarco.
Los meses previos al desembarco, los aliados enviaron a las playas a unos minisubmarinos tripulados por sólo tres hombres, con la misión, primero de estudiar perfectamente las corrientes de la zona y un día antes del desembarco, permanecer posados en el fondo, en absoluto silencio, y a la hora prevista, emerger y, mediante unos reflectores, servir de boya de señalización para que las sucesivas oleadas de barcazas diesen con su objetivo exacto. Según unas fuentes, todo fue sobre ruedas y cumplieron su misión sin mayor problema, pero según otras, la cosa fue bien distinta:
El desembarco en un principio estaba previsto para el día 5, pero debido al mal tiempo, se aplazó 24 h. Cuando ya gran parte de la flota estaba navegando hacia su destino, se les dio orden de dar la vuelta. Pero nadie se acordó de los minisubmarinos, y a la hora prevista, emergieron y se encontraron solos. Temiendo hacer fracasar la operación, continuaron en silencio radio, se volvieron a posar en el fondo y tras 24 interminables horas metidos en una auténtica lata de sardinas, cumplieron por fin su misión.
Txiki, como he dicho antes, esta es una de las versiones de la historia de los minsubmarinos, si conoces otra, no dudes en compartirla.
Saludos
Lumino5