Mi comentario sobre el Costa Luminosa es el siguiente:
Este es nuestro cuarto cucero y el barco más nuevo (que no moderno) de los que hemos ido. Sin embargo, mi opinión es que está demasiado enfocado a la rentabilidad de la naviera y poco al pasajero (que se siente casi prisionero). Es muy vistoso pero al final defrauda.
Detalles a mejorar:
Yo no he visto NUNCA que te cobren 1€ por 2 pelotas de ping-pong, que las videoconsolas sean de pago, que el mini golf sea un verdadero MINI golf de 2mX10m de pago, que la cancha de baloncesto no llegue a 5mX5m y la canasta esté a 1,80m. La pista de jogging (para correr) es muy pequeña y coincide con la pista de skating (patines sobre ruedas).
Te echan fotos que pareces una celebrity perseguido por paparazzis, la más barata 14,99€.
Horarios de comida poco adaptados a los nuestros, el segundo turno de cena es a las 21,30 horas y las comidas especiales (yo ví el día de Italia, Alemania y España) del medio día terminan a las 14,00 horas, justo cuando entramos los españoles.
Detalles inmejorables:
En las zonas comunes la decoración es impecable, dispone de un gran teatro con todo lo necesario, los aseos públicos son EXCELENTES todo funciona por proximidad,ni siquiera hay que tocar nada para abrir la puerta y dentro hay toallitas de tela de un solo uso.
El número de ascensores y su capacidad es bastante buena, acordes con el número de viajeros en una utilización conjunta.
Detalles toscos:
La altura de las estancias es escasa apenas 2,15m, incluso la del comedor de "batalla".
Las infraestructuras en general son insuficiente para la capacidad total de pasajeros, menos mal que viajan bastantes jubilados italianos que no las utilizan.
Yo aprecié damasiadas vibraciones en toda la nave, que en otros barcos más antiguos solo se notaban justo encima de la hélice del barco. En nuestra cabina inserté papelitos entre chapas que chirriaban, porque los anteriores papelitos ya estaban desgastados.
Servicio a bordo:
De la cabina, nada en particular, almohadas algo pequeñas, gel de baño y pastilla de jabón, toallas de mano y de baño normales. El mini-bar simplemente no lo toquéis, 1 botella de agua 2,60€ (y se puede beber del grifo que es potable) menos mal que te ponen hielo en la cubitera gratis.
El servicio de comedor al mediodía es mejorable, parece que hay más camareros ofreciendo el "bar-service" (de pago claro), que recogiendo y limpiando las mesas desocupadas, yo he visto como más de un pasajero ha tenido que retirar los restos de platos anteriores para poder comer.
Está prohibido fumar en todo el barco, excepto en la sala dedicada para ello, sin embargo se fuma en algunos sitios con carteles y camareros delante.
Comida a bordo: "pstché" mmmuuuyyyy mejorable. Al mediodía, se salva algo si llegas a la comida especial del día, han hecho pulpo y 1 día incluso gambas a la plancha, aunque hay que aguantar colas y bullas como en todos los barcos cuando algo es bueno.
El pan defrauda, hay que buscar el de barra que es bueno cuando lo hay. En el desayuno NO EXISTE pan tostado por que no hay tostadoras, simplemente pan de molde pasado por la plancha en la cocina y envuelto en servilleta de papel. La bollería es simple y aceptable.
El café gratis: "puaajj", yo me lo tomo porque estoy acostumbrado al de la máquina de monedas de mi trabajo, merece la pena pedir un expreso por 1,35€.
¡¡¡OJO!!!, esto es mi impresión personal quizás tenía más ensalzado a Costa, o lo que falla es este barco.