Por supuesto que coincido contigo. Hay luces y sombras en cuanto al servicio. Digamos que hablo de la generalidad.
Mi camarero, sommelier, y jefe de chef waiter eran excepcionales. Estaba sentado en una mesa con gente que no hablaba patada de español, ni inglés, ni aleman....ni otro idioma medianamente entendible. Eran eslavos.
Un cambio de mesa de dos para mi solo fue inmediata. Mi camarero, siempre servía de forma rápida, puntual, y solicita mis platos. Recogia y servia por el lado correcto, sabía mis preferencias desde el segundo día, y eran encantador. Pero mi asistente de cabina, no era especialmente bueno, y con graves carencias.
En recepción encontrabas un personal, correcto, frio pero en algunos casos con pocas ganas de resolver los problemas. Yo como soy mediamente tolerante en casi todos los casos, tomo nota, y no suelo quejarme.
No se si me apetece ir en el Queen Victoria. Tiene un 50% agradable, hasta bonito, pero el resto es demasiado decimononico. Quizás rezuma ciertos aires demasiado "rancios" (con todo el respeto del mundo), que no encajan con lo que debe un crucero actual. Han querido recrear un barco de principios de siglo, con toques de modernidad, que no encajan. Tiene cosas brillantes, pero otras que no terminan de gustarme. Le falta un aire de modernidad. Y lo malo es que no es como el QM2, algo único, sino un clon, un Vista Class más, del que saldrá una hermanita identica que es el Queen Elizabeth. Con esto no digo que no me guste el Queen Victoria, pero no provoca tanto entusiasmo con el Queen Mary2, cuyo único defecto es el tamaño.
De todas formas, quizás pruebe el Queen Victoria, si las rutas son más emocionantes de lo que nos tiene acostumbrado Cunard.