CASCADAS DE LITLANESFOSS Y HENGIFOSS
Llegamos en una hora al aparcamiento de la cascada, allí hay unos aseos gratuitos, están muy limpios y vale la pena ir antes de empezar la subida,

ya se tarda entre subir y bajar. También hay un panel informativo.
Fuimos preparados jaja,

palos para caminar y también llevábamos agua, coca cola y unas chocolatinas que compramos en Kirkwal, ya que el azucar va muy bién para coger energias y tener menos agujetas.
Nos dieron dos horas y media para subir hasta la cascada. Mi intención era subir solamente una pequeña parte, solo para poder hacer fotos del lago, estaba cagada ¡!, había leído que el desnivel hasta la cascada de Hengifoss era de 318 metros y claro con 2,5 Km hasta llegar a ella es una buena subida ¡!
En fin, empezamos subiendo las escaleras de madera y luego… después de pasar una puerta para el ganado, empezamos a subir cuesta arriba!!, eso sí, con los palos plegables que habíamos comprado antes de salir, y que para mi fueron de gran ayuda.
Desde arriba hay unas vistas espectaculares del lago y las pequeñas cascadas del río Hengifossá
El camino era cómodo pero durillo para los que no estamos acostumbrados a andar, con subidas empinadas, a veces más llano y también bajadas que luego las tienes que volver a subir!!

Pero lo pude hacer, a mi marcha, poquito a poco, era igual si me adelantaban o no. Mi marido me decía, tu a tu rollo!!
Por el camino hay algunos bancos para sentarse y descansar, pero me conozco ... y si me siento seguro que no continuo jaja
Continuamos caminando y sin darme cuenta, llegamos a la primera cascada,
Litlanesfoss
Esta a un kilómetro y medio desde la zona del parking, Es la primera que encuentras, es más pequeña, con 30 metros de altura y rodeada por hileras de columnas basálticas algunas de las cuales están derechas y algunas curvadas, después de que el magma de lava se enfriara lentamente. Desde aquí hay unas maravillosas vistas.
Mi marido me dijo, si quieres te quedas aquí y yo continuo hasta Hengifoss!!, pero yo…con dos pares .. me dije que narices!!! tengo que llegar a Hengifoss!…y continuamos caminando…
Cuando llegamos a
Hengifoss fue el no va más, la adrenalina al máximo y feliz de haber conseguido llegar. Mi marido se reía ya que no pensaba que lo iba a conseguir, es mas hicimos una apuesta de una botella de Ferrari Rosé si lo conseguía, ya que a mi me encanta.
Miré la hora y caramba!! Solamente habiamos tardado 65 minutos en llegar, no me lo podía creer, decían que se tardaba una hora y media!! Así que me puse muy contenta y me dije a mi misma… si es que soy un crack jaja
Con sus 130 metros de caída, es la segunda cascada más alta de Islandia. Su entorno impresiona, y la cascada es espectacular con sus tonos rojizos y las capas de basalto de hace 5 a 6 millones de años debido a las erupciones volcánicas en el periodo terciario y el río Heinfosá a sus pies.
Caminamos encima de las piedras para beber el agua clara y fresquísima y refrescarnos un poco.
Volvimos por el mismo camino, y llegamos de nuevo a Litlanesfoss. Las dos cascadas son increíbles y son dignas de ser visitadas y recordar la aventura del camino
Mientras bajas, ves de frente las vistas espectaculares del lago, que bonito, me quedo sin palabras para describirlo:woohoo:
De nuevo las escaleras de madera y al bus. Para bajar desde Hengifoss tardamos 50 minutos, pero haciendo paradas para hacer fotos
En fin.. llegué al bus roja como un tomate, supongo que fue la oxigenación jaja, todo el mundo se reía, incluso la guía y el conductor del bus,

La guia subió tambien hasta la cascada por si necesitabamos alguna cosa.