CRÓNICA: GRANDES CAPITALES DEL NORTE (COPENHAGUE-BARCELONA) COSTA FAVOLOSA del 1 al 14 de Septiembre del 2016.
Después de un largo año esperando, preparando y ahorrando para este viaje llegó el gran día.
Siempre hemos querido hacer un crucero por el norte de Europa. Nuestra intención era por el Báltico, pero por las fechas nunca habíamos podido hacerlo. Así que después de mucho buscar nos encontramos con el de Grandes capitales del norte con el Costa Favolosa, que por fechas, precio, recorrido y por gustarnos mucho el último que hicimos con Costa, nos lanzamos de cabeza a por él reservando casi un año antes. Un crucero de 10 noches saliendo el 3 de septiembre desde Copenhague y pasando por Amsterdam, Dover, Le Havre, Vigo, Lisboa, Cádiz y desembarcando en Barcelona. Además tendríamos 3 días de navegación, uno al principio, otro en medio y al final del crucero, para poder ir descansando un poco. Los destinos de la Península ya los conocíamos pero los demás no. También aprovecharíamos para estar dos días antes visitando Copenhague y uno más al final en Barcelona (para paliar el síndrome postcrucero). Los anteriores cruceros siempre habían sido por el Mediterráneo y en este visitábamos nuevos países: Dinamarca y Holanda eran una novedad para nosotros. Este era nuestro octavo crucero y el segundo con Costa cruceros, aunque ya llevábamos 4 años sin poder hacer ninguno. Nos estrenamos en el 2004 con el Holiday Dream, eramos novios y viajábamos solos, ahora ya somos 4 y siempre vamos juntos. Disfrutamos mucho con los niños y creo que aprenden mucho en los viajes, aunque a veces den mucha guerra, descanses poquito y vuelvas más cansado que cuando saliste. Pero la felicidad de sus caras, el poder compartir con ellos nuevas experiencias y dedicarles estos días las horas que no podemos a lo largo del año, creemos que merece mucho la pena .
Pero primero me gustaría presentarme.
Somos una familia de Marbella, Pilar (38) y yo Daniel (43 Años), nos encanta viajar, el mar y los cruceros. Nos acompañan nuestros 2 amores (aunque a veces demonios) de los que no nos separamos, Daniela (7) y Pablo (2). La niña ya tenía experiencia en viajes largos y cruceros pero el niño se estrenaba en este. Por eso era un viaje tan esperado. ¡Vamos allá!
JUEVES 1/9/16. LLEGADA A COPENHAGUE.
Suena el despertador a las 3 de la mañana, últimos preparativos a las maletas, documentación y toca despertar a los niños. Se levantan con mucho sueño pero animados, un bibi para Pablo y todos preparados. A las 4 nos montamos en el coche después de jugar un rato al tetris para poder meter las maletas y el cochecito del niño. En media hora estamos en el parking de Aena del aeropuerto de Málaga. A las 5 facturamos las maletas en Rynair, directo a Copenhague. Pasamos los controles de seguridad, que ahora son muy exhaustivos y lentos, sobre todo por los niños. A las 6:45 despegamos puntualmente, los niños se portan bien (gracias a las pelis en la tablet) y a mi como sobraron algunos sitios en el avión la azafata me invita a cambiarme a un asiento en la salida de emergencia (primer triunfo) donde fui mucho más ancho y cómodo. Desayunamos en el avión un buen café, que no estaba mal de precio y unos auténticos bocatas que llevamos preparados, ademas de galletas y chocolate para los niños. Aterrizamos en Copenhague con diez minutos de adelanto a las 10:20 después de un tranquilo viaje.
Nuestro avión, nada más aterrizar.
El aeropuerto de Copenhague no es extremadamente grande y todo se encuentra bien señalizado en danés e inglés por lo que no hay muchos problemas. Encontramos rápidamente las máquinas expendedoras del metro y sacamos 2 billetes al centro (4 zonas) ya que los niños no pagan hasta los once años, unos 72 DKK (10€). Los pagamos con tarjeta de débito y creo que se podía poner en español. (Aclaro para el que tenga dudas que nosotros usamos una tarjeta de débito de esas que son monedero, una visa electrón, y no tuvimos ningún problema además de no tener comisión de ningún tipo y hacernos el cambio más favorable, por lo que no usamos dinero en efectivo, ya que Dinamarca no pertenece a la zona Euro).
En la máquina nos encontramos con una señora mayor muy simpática, que viajaba en nuestro mismo avión, que la pobre no se aclaraba con la maquina del metro. Le echamos una mano y nos acompañó en el metro explicándonos un poco de la vida en Dinamarca. Ella vivía en Málaga y venía a ver a sus nietos porque su hija trabajaba como ingeniera en Copenhague y no habían podido venir a recogerla como otras veces. ¡Estos son los tiempos que nos ha tocado vivir! Nuestros mejores jóvenes se tienen que marchar, en fin...
En unos 20 minutos de metro, que es automático y no lleva conductor ni cabina, nos plantamos en Kongens Nytorv (Nueva plaza del rey) en pleno centro de Copenhague.
Nuestro hotel se encuentra a unos 4 o 5 minutos andando de la salida del metro. Nos organizamos bien, Pili con una mochila y empujando a Pablo en su sillita, Daniela la pobre llevando otra mochila y una maleta de 15 Kg y yo empujando dos maletas de 20 Kg y otra mochila. Cuando viajas con niños pareces que estás de mudanza.
Nada más salir del metro te encuentras justo delante de los grandes almacenes Magasin Du Nord (el equivalente a nuestro Corte Ingles), con una fachada decimonónica muy bonita y el Teatro Real (nosotros con la boca abierta, ya por fin estábamos aquí) y al girar con el famoso Canal de Nyhavn donde está nuestro hotel, el hotel Bethel. Lo encontré después de buscar mucho por internet y leer muchas web. El hotel se encuentra en un un antiguo edificio a los pies del canal. Es un 3 estrellas, sencillo pero muy cómodo, limpio y con unos empleados muy agradables, además de estar situado en el mejor lugar de la ciudad. Nosotros nos alojamos en una habitación familiar, era grande, soleada, con vistas al canal, una gran cama de matrimonio, otra para la niña y una cuna para Pablo. Si volviera repetiría, además de tener un buen precio para ser Copenhague. Nosotros lo contratamos directamente en su web, que además está en español, y fue todo perfecto.
Almacenes Magasin Du Nord
Teatro Real.
Hicimos el check in y esperamos un poco a que terminaran de arreglar la habitación y mientras nos invitaron a tomar unos refrescos y zumos en el restaurante, momento que aprovechamos para hablar con la familia a través del wifi gratuito del hotel (para no tener problemas y sustos durante el viaje, le quitamos al móvil la tarjeta sim y llamábamos por Whatsapp y Facetime cada vez que conseguíamos wifi) . A la 1 del mediodía ya habíamos dejado el equipaje en la habitación y nos lanzamos a recorrer Copenhague.
El canal Nyhavn es precioso, las casas de colores, los mástiles de los barcos antiguos, la multitud de restaurantes y la animación de la calle. Era la estampa típica de Copenhague, parecía que estábamos en la foto de un folleto de viajes.
Canal de Nyhavn.
Hotel Bethel.
Habitación Familiar.
Vistas de Nyhavn desde la Habitación.