Bueno... os pongo aqui un tour por Roma que encontré por la red, parece, bueno de hecho es un poco maratoniano para hacer en un día pero no es imposible. El autor lo desconozco pero si pasa por aqui y lo lee que sepa que le estaremos eternamente agradecidos...jeje
Y dice asi...
Por motivos de trabajo, pude disfrutar de tiempo libre en Roma durante un día y medio. Lo que vi me entusiasmó, transportándome a un fantástico viaje al pasado.
Estuve en agosto, por lo que el calor fue insoportable. En esta opinión, quiero recomendar lo que se puede hacer si solamente se va a estar un día. Si se va a permanecer más días, se puede hacer el recorrido mucho más tranquilamente. En cualquier caso, es recomendable llevar calzado cómodo para andar:
Recomiendo comenzar en la Piazza di Spagna (la famosa Plaza de España). Para llegar hasta allí, lo más cómodo es ir en metro (aunque resulta un poco impactante...). La estación en la que hay que bajar es Spagna. Allí está la escalinata de Sta. Trinità del Monti (la iglesia que hay al final de las escaleras). Por la mañana, se puede ver la escalinata. Por la tarde, sólo se ve millones de personas. Por si es necesario, la embajada de España está ahí al lado, enfrente de una columna con la Inmaculada Concepción.
Desde la parte de arriba, donde está el obelisco y la iglesia, se puede seguir por la calle que hay a mano derecha (Via Sistina), que va a dar a la Piazza Barberini. Allí hay una pequeña fuentecilla, la Fontana del Tritone, de Vernini. Ése es el barrio más elegante de Roma (a mano izquierda, al fondo, sale Via Veneto, la de la película la "Dolce Vita").
Después, hay que bajar por la Via del Tritone y girar por una callecita a mano izquierda (la quinta o la sexta). En unos pocos metros, se encuentra uno de los sitios favoritos de Roma: la Fontana di Trevi. Éste es un lugar perfecto para tomarse un buen gelatto de tres bolas y disfrutar de la vista (no hay que olvidar tirar la moneda para regresar).
Desde allí, lo mejor es continuar bajando por la Via del Tritone, hasta llegar a la Via del Corso, que es una calle perpendicular grande. Se gira hacia la izquierda, y se baja hasta llegar a la Piazza Venezia. Ahí está el gigantesco monumento a Vittorio Emanuele II. Lo que hay ahí arriba es el Monte Capitolio (Campo d’oglio) y, detrás, está otro de los sitios favoritos: los foros. No quedan más que cuatro piedras y dos columnas, pero uno puede imaginarse cómo era todo eso. Se puede pasear tranquilamente por el Foro Romano hasta el final, donde se encuentra el Colosseo. Merece la pena pagar la entrada para ver por dentro este grandioso monumento.
De ahí, se regresa por la calle amplia que hay a un lado del Colosseo (Via del Fori Imperiali), dejando a mano derecha los Foros Imperiales (más modernos), que terminan en la Colonna Traiana (columna Trajana). Una vez allí, se estará de nuevo en la Piazza Venezia.
Ahora, se puede subir otra vez por la Via del Corso, hasta una callecita a mano izquierda, llamada Via del Seminario. Todo recto se llega al Pantheon. Impresionante. Si está abierto, recomiendo la entrada (es gratuita). Las paredes miden 6 pies de ancho (por eso está todavía en pie), y por el agujero del techo no entraba el agua de la lluvia porque el calor que salía de dentro hacía de paraguas al subir.
Siguiendo en la misma dirección, callejeando, se llega a una calle más amplia (Corso del Rinascimento). Es posible que se pase por un café que se llama S. Eustachio. Dicen que ahí se toma el mejor café de Roma (buen momento para comprobarlo). Se cruza el Corso del Rinascimento, se entra por una callecita que hay enfrente, y se llega a la Piazza Navona. Esto se merece otro gelatto. En las terracitas que hay en la plaza, se come/cena bien, pero es un poco caro. Aunque el mejor lugar para comer es el Teatro di Pompeo (callejeando al sur del Corso del Rinascimento), aunque si se ha entrado en el Colosseo será ya bastante tarde.
Saliendo de la Piazza Navona por la parte de la derecha, se puede callejear hasta llegar al río Tíber (Fiume Tevere). Ahí se puede pasear por la orilla del río, dejándolo siempre a mano derecha. Recomiendo cruzarlo por el Ponte Sant’Angelo (un puente con estatuas de ángeles), y lo que hay enfrente es el Castel Sant’Angelo. Se puede entrar, aunque no es para mucho.
Desde allí, dejando el castillo a mano derecha, por la Via della Conciliazione y se llegará a la impresionante columnata de Vernini que rodea la Piazza de S. Pietro. Se puede entrar en la Basílica de S. Pietro y verla por dentro (no hay que perderse La Pietà de Michelangelo, nada más entrar a la derecha). Creo que cierran a las seis o las siete pero, en cualquier caso, no dejan entrar con pantalón corto, minifalda o enseñando los hombros. Al final, llegados aquí, ya no se sentirán los pies, así que ya apetecerá ir a cenar y dormir.
Para ver todo esto se puede hacer en un día (si no se entra al Colosseo y ni al Vaticano) o en dos días si se va rápido, aunque con 3 ó 4 se podría ver todo esto y más un poco más tranquilamente.