Como ya mencionó Guillem en ese prolijo relato de la historia de Sicilia, ésta estuvo durante un tiempo bajo dominio normando. De esa época quedan dos monumentos que hoy son importantes centros de culto turístico. Vamos a visitar el primero de ellos, se trata de la iglesia normanda del pueblo de Monreale.
Para ello hay que ir a la Piazza Indipendenzza (justo al otro lado de la famosa Porta Nuova) y, tras esperar pacientemente 40 minutos a que llegara (durante los cuales intimé con dos matrimonios milaneses que no paraban de despotricar contra la cutrez del sur de Italia), tomar el autobús a Monreale. Los milaneses tenían un cabreo monumental porque ya llevaban en la parada veinte minutos cuando llegué yo, de hecho renunciaron al autobús y al dinero que habían pagado por los billetes (1,20 euros cada uno, no era mucho) y se fueron en taxi. A los cinco minutos de irse, cuando yo también estaba a punto de abandonar, llegó el bus y yo, como un palermitano más, me subí a él. (Hablo en singular porque mi mujer y mi hija no querían pasar calor ni andar y se volvieron al barco, fue una buena decisión por su parte porque la paliza que me di después no la hubieran soportado)
Conforme nos alejamos del centro y atravesamos barrios periféricos empiezo a comprender un poco a los milaneses de la parada del autobús, habrá cutrez pero también pobreza, desde el autobús en marcha veo esta "gestoría":
Monreale es un pequeño y bonito pueblecito situado en la falda del monte que hay al sur de Palermo, hacia el interior, al que se llega sin problemas en veinte minutos. Nada más bajar del autobús me encuentro de narices con los dos matrimonios milaneses que acababan de salir de la iglesia y me urgen a que vaya a verla pues están a punto de cerrar. Fue providencial, porque iba a empezar a hacer fotos de la plaza y ya no hubiera podido entrar a la iglesia. Como está muy cerca enseguida me planto ante ella:
Por fuera no es muy espectacular, la fama de la iglesia viene de su espléndido interior:
Los mosaicos necesitaron de 2.200 Kg. de oro y cubren 6.000 metros cuadrados de superficie, no se puede apreciar en la foto la parte más espectacular y bonita porque la luz que debía iluminarla ya estaba apagada (llegué pocos minutos antes de las 13 h., que es cuando echan el cierre) es la zona que está a oscuras, en la parte anterior: