Carmen:
¡Qué jóvenes que sois! Yo no conseguiría meter a mi familia en una tienda de campaña ni aunque les dijera que Brad Pitt está dentro. Con lo que a mí me gusta ese rollo y lo comodonas que se me han vuelto.
M.A.C.:
Precioso tu vieje a Milán, y lo que has comentado de Bérgamo viene a confirmar lo que me dijo una amiga italiana que trabaja en Ryanair: que todos los españoles volamos a Bérgamo para ir a Milán ignorando el encanto que tiene aquella ciudad. Yo no he estado en ninguna de las dos, pero tengo muy claro que cuando hagamos ese viaje (que acabará cayendo, seguro) haremos una noche en Bérgamo para callejearla como se merece.
Me han gustado mucho las fotos que has colgado de tu viaje, y tengo que reconocer que han despertado otra vez mis ganas de ir allí. El Duomo y las galerías Vittorio Emmanuelle invitan a ir, lo de pisar los cojoncillos en cambio "me arruga" un poquito.
Qué alegría da volver a ver colorido y fotos en el foro. A ver si seguimos así y este verano convertimos este foro en nuestra "revista digital" particular.
Bueno,con respecto a nuestro viaje la primera escala fue Palma de Mallorca, en la que yo sólo bajé del barco para lo de siempre: conseguir hacer alguna buena foto del mismo, cosa que no logré porque el puerto "no está preparado" para hacer fotos de barcos grandes (como casi todos). Eso sí, me acordé de la rotura de amarras que tuvo el Fantasía en este puerto hace unos meses, aunque esta vez no había viento.
Sin embargo, como compensación a esta pequeña decepción, cuando el barco estaba zarpando de Palma tuve la oportunidad de fotografiar este yate que también zarpaba en paralelo a nuestro barco:
Cuando empecé a hacerle fotos con el zoom de cerca mi sorpresa fue mayúscula:
Era el Fortuna, el mismísimo yate de la Familia Real. Eso sí, no vimos a ningún miembro conocido a bordo, supongo que como era mediodía estarían comiendo dentro, o evitando posibles papparazzis (como yo

:D:D).
Pero seguro que algún miembro de la Family iba dentro, porque a unas decenas de metros de distancia les seguía "discretamente" esta rapidísima lancha atestada de antenas que a su vez llevaba una zodiac (de color gris, como las de la Armada) a bordo:
A bordo sólo iban tíos, ninguna "típica" mujer de esas que toman el sol en la cubierta y que siempre se ven en lanchas de este tamaño:
Es más, creo que no fue casualidad que el Fortuna zarpara en paralelo a nuestro barco, por la borda que da a altamar, porque ésa era una excelente manera de salir del puerto de Palma sin ser visto por objetivos indiscretos (como el mío, je, je...

:D:D).
Bueno, vaya película que me he montado yo solito ¿eh?. Si le echo un poco de imaginación igual acabo escribiendo una novela.