Bueno contando con que era mi primer crucero, la experiencia ha sido desde luego inolvidable, no es que me vaya a hacer una adicta a los cruceros pero si que me gustaría repetir. Como todo, tiene cosas buenas y malas. Desde mi punto de vista el Sovereign esta algo viejillo, había un ascensor que nos dio más de un susto, al final terminamos por no cogerlo, el baño de nuestra cabina estaba bastante deteriorado, de hecho el inodoro se averió y tardaron todo el día para arreglarlo, en el desayuno había siempre lo mismo, y la animación un tanto sosa. Sin embargo los empleados del barco para mi, gente muy atenta y servicial, sobre todo en la cena, Friczi y Yessica, nuestros camareros, dos personas geniales que nos trataron súper bien. Las excursiones las contratamos con agencias externas y todo fue de maravilla, trato correcto y sobre todo mucha puntualidad. Despertar cada día en un sitio diferente es una sensación muy bonita, pasear de noche por las cubiertas y sentir que estas en medio de la nada y rodeada sólo de mar, es algo que no se puede explicar con palabras, hay que vivirlo. Otra cosa positiva, si te gusta relacionarte, ese es el sitio ideal, puedes conocer mucha gente. Y para ver varios lugares en unas únicas vacaciones, lo mejor es un crucero, a nosotros nos enamoró cada lugar en el que estuvimos.
PD: Fernanda fue un placer conocerte, y recuerda llamarme cuando vengas a Tenerife.