Saludos cordiales desde Venezuela!
En Florencia, normalmente el barco llega a Livorno y tiene un transfer de pago hasta la estación del tren. Sugiero que lo tomen y por su cuenta se compren el billete de tren hasta Florencia (que es lo más retirado)al regreso, paran el Pisa (que hay menos que ver que en Florencia)y continuan de regreso hasta la estación de Livorno, en donde estará el bus esperándoles, para llevarles de regreso al barco, ya que el transfer lo compran con ida y vuelta. En mi caso, el último bus, salía desde la estación hacia el barco a las 17:00 pero el barco zarpaba a las 18:30 de manera que si por casualidad lo perdieran, no es problema, sólo que tendrían que tomar un taxi, para llegar hasta el barco antes de las 18:00.
En Roma, les sugiero también irse en tren. Al llegar a Civitavecchia, hay un transfer GRATUITO que tiene el puerto, desde el barco, hasta la puerta del puerto. Desde allí, caminan como unos 100 metros hacia el lado derecho, preguntando a los lugareños por la "stazione" a donde es muy fácil de llegar. Deben comprar por 9 euros un billete que se llama BIRG (Biglieto Integrale Regionale Giornalero) con el cual podrán ir a Roma y volver, además de usarlo en el metro y en el transporte público en la ciudad (Roma). A los 50 minutos llega a la Estación San Pietro, que es la que está más cerca del Vaticano, pero en 10 minutos más llega hasta Termini, que es la estación principal y la más alejada del barco. Siempre recomiendo bajar en esta última, para trasladarse hasta el Vaticano y tomar desde San Pietro el tren de regreso ya que es una estación más pequeña, con menos gente, menos andenes y más fácil de tomar el regreso.....si el tiempo de estancia fuera corto y anduviueran con niños o personas con dificultad para caminar, podrían tomar el bus turístico y dar la vuelta completa antes de decidir en dónde dedicar más tiempo. Todo el mundo quiere entrar al Coliseo: a mí me parece que considerando el tiempo, más vale verlo por fuera y que se dé por conocido, ya que adentro no hay nada imperdible. En cambio: la Fontana de Trevi y la Plaza Navona, me encantaron por el ambiente que hay en ellas, sin contar con los helados, queso parmesano, etc y por supuesto "El Vaticano" en toda la extensión de la palabra: no dejen de visitar la tumba de Juan Pablo II en donde hay una energía muy especial. Para los Museos Vaticanos, no creo que haya tiempo en una visita de crucero, ya que se le merecen al menos 4 horas de visita.
Buena travesía!!!!!!