COPENHAGUE
(DINAMARCA)
BREVE HISTORIA DE COPENHAGUE
Los canales, los lagos y el mar forman el telón de fondo de la moderna
Copenhague y son testigo del pasado portuario de la ciudad como importante enclave
del Báltico. Este hecho también ha quedado reflejado en el nombre de la ciudad,
København, una deformación de købmanne hafen o puerto de mercantes.
Aunque posea un encantador aire de pueblo, Copenhague es en la actualidad la
mayor ciudad de Escandinavia. Las casas de techo a dos aguas, las estrechas calles y
un horizonte dominado por delicados chapiteles en lugar de descomunales rascacielos,
forman la vista panorámica de la ciudad. Posiblemente Copenhague sea la capital más
verde de Europa, parte del centro es peatonal y se aplican estrictas leyes para reducir
la contaminación y no es difícil ver por las calles más bicicletas que coches. Abundan
las zonas verdes (como el mundialmente famoso Tívoli) y durante los meses estivales
las aceras se llenan de mesas de cafeterías y restaurantes. Los ciudadanos de
Copenhague presumen con razón de su bella y bien conservada ciudad y disfrutan de
una calidad de vida que comparten generosamente con los visitantes provenientes de
otros países.
Copenhague tiene un clima marítimo templado y en general muy variable. Los
inviernos son fríos y nublados y los veranos, cálidos y soleados. Las nevadas son
habituales entre enero y marzo y los meses más lluviosos son de agosto a octubre