Hola, parece que hemos vuelto todos muy muy relajados del crucero. Me alegro.

Cuento mis impresiones del barco. Supongo que habrá diversidad de opiniones. A veces creo que yo he estado en otro barco distinto. Pero cada uno tiene sus opiniones y experiencias.
Tanto el embarque como el desembarque me parecieron correctos. En Hamburgo no tardamos nada (hice el embarque antes de la una) apenas había cruceristas embarcando. Primer asalto para que comprásemos los tickets. Los había comprado previamente y me los entregaron en un sobre junto con las tarjetas del crucero.
Ya estaba anunciado que antes de las 2 no estaría disponible el camarote, y nos fuimos a dar una vuelta por el barco, acabando en el buffet. La comida la típica en estos casos, suficiente para mi. Con un rincón étnico donde cada día había algo diferente. La verdad es que todos los días había de casi todo. Muchos sitios para obtener la bebida. Como siempre había pasajeros que, haciendo caso omiso de los avisos, nos obligaban a bebernos sus babas rellenado botellas en los grifos del agua. Eso sí a pesar de que alguien les indicó que estaba prohibido como si oyeran llover.
El buffet me pareció limpio, tanto las mesas como el suelo. Con la cantidad de gente que pasábamos por allí, me parecio bastante organizado.
En las horas del desayuno, ningún día me costó dar más de una vuelta el encontrar sitio. Supongo que dependería de la hora.
El camarote bien, justo lo que esperaba. El asistente acudió rápido a presentarse y decirnos que si necesitábamos algo allí estaba él. Ninguna queja durante la travesía. Además, muchas noches teníamos un animalito hecho con toallas encima de la cama. El balcón me decepcionó totalmente. Estaba en la planta 14 y muchos balcones tenían una visera que hacia el ángulo de visión fuese muy reducido. Edificios altos de Hamburgo no veía su final. Estos barcos que tienen entrantes y salientes quedarán estéticamente bonitos, pero los balcones del utlimo piso con visera tienen poca visión. A olvidarse de hacer fotos.
El restaurante para la cena normal, ni muy apelotonados ni muy alejados unos de otros. Nuestro camarero y su asistente no eran muy habladores. Esto es como en las peluquerías, unos peluqueros hablan y hablan y otros nada. Debo decir que nunca se equivocó de plato y que las bebidas llegaban pronto. Como estaban calientes se pidió hielo. A partir de la segunda noche no faltó la cubitera llena para que nos autoabastecieramos.
Era lento, pero bueno, cuando te fijabas en las otras mesas unas iban mas adelantadas y otras menos. Creo que veía que la charla era muy agradable entre todos los compañeros de mesa y no tenía prisa en echarnos de allí.
La calidad y variedad de los alimentos, me pareció justita. Nada de objetar; pero me hubiera gustado un poco más de variedad. Algo más vistoso.
Los espectáculos en el teatro me entretenían durante la media hora que duraba. Los he visto mejores y también bastante peores. Es conjunto tengo que decir que me gustaron los distintos artistas que pasaron por allí. En cuanto al teatro, bien. Alguna butaca necesita ser reparada, pero se ve el espectáculo desde casi cualquier sitio. Se agradece ya que en la mayoría de los días estaba lleno. Eso sí, hay gente que llega a los 15 minutos y molesta todo lo que puede.
Los salones bien, dependiendo de la hora: con sitio o con menos sitio. Más animados o menos. Ya dependía de lo que cada uno buscase en ese momento. A veces tenias que buscar más de la cuenta para tomar un café después de comer.
Las tiendas normalitas. Compré un par de recuerdos y nada más. Aunque vi a mucha gente con paquetes. Creo que otros no compraron nada.
En cuanto a los desembarque, el del último día normal. Nos dieron una vuelta por el barco antes de soltarnos. Pero aún estaban descargando las maletas en la terminal. Teniendo en cuenta todos los que somos y, a veces como somos, me pareció bien. Se abandonó el barco a la hora prevista sin mucha espera. El día que se desembarcaba en lanchas, como no tenía prevista ninguna excursión, intenté salir después de desayunar sin prisas. Un poco antes de las 10. Cuando acudí a recoger el ticket me lo dieron para las 12. Comenté que como se tardaba tanto y que era muy tarde. En ese instante salía un grupo de chinos, nos dijeron que si queríamos ir con ellos en la lancha. Con lo que salimos en ese momento si más espera. La explicación que dieron en el diario de a bordo para el proceso de salida no me pareció muy clara.
En cuanto al comportamiento de la gente había de todo. Jóvenes que no dejaban que se cerraran las puertas de los ascensores y señores y señoras maduros que apretaban el botón de cerrar puertas sin que el ascensor fuese lleno. Al final tenía que poner el pie para que no se cerrase y poder entrar haciendo algún comentario sobre gente que parece que todos los demás estamos detrás de ellos. Alguno si me entendió.
Otros viajeros eran de los más agradable, sujetando las puertas y saludando al entrar y al salir. Debe haber de todo con tanto viajero.
Sólo traté un tema de una excursión con recepción. Rápido y eficaz después de entendernos en diferentes idiomas. Tanto ella como nosotros pusimos interés y nos entendimos sin problemas.
Un día comimos en el Tex-Mex, no sirvieron bien la Coronita, pero la comida fue la esperada. A otros compañeros de mesa no les fue tan bien.
Resumiendo: salvo por la estética exterior del barco, bonita, pero poco eficaz para los balcones altos: me gustó el barco.
Es igual que el Preziosa. Una decoración que a unos nos gusta y a otros no.
La tripulación, por la parte que me tocó, bien. Ninguna queja de nadie.
El último día hubo gente que pidió no pagar propinas, consideró que había sido mal servido. No sé si en estos casos "el culpable" recibe menos parte.
Para mi, como nota final tengo que decir que me pareció una buena travesía y disfruté del barco.

----
A ver, más opinioes
Nada que decir de la gente del grupo. Es algo que ya se supone: