¡Ooootra vez!. Anoche se me volvió a borrar todo, y se me olvidó "copiar" por si acaso.
Decía Avieta que qué tal Limassol y Rávena. Pués supongo que las impresiones serán las mismas que las vuestras: Que ni fu, ni fá. En Limassol no fuimos a las ruinas porque pensamos (puede que erróneamente) que son muy pobres, sobre todo si ya has visto Éfeso, Pompeya, Mérida, Volúbilis, Roma, etc, etc, y decidimos visitar la ciudad, pero tampoco la misma mereció la pena. Es una escala floja, creo. Sabíamos que el puerto nuevo quedaba bien lejos del centro como para ir andando, pero desde el mismo barco vimos que enfrente había una parada de autobús y que tenía trasiego, así que nos presentamos allí y listo, directos al puerto viejo, que es el centro y a la vuelta igual.
En Rávena, como llovía no nos planteamos ir a San Marino ni a ningún otro sitio. Cogimos un taxi los cuatro que nos costó 23 € (con taxímetro) y a la vuelta cogimos otro que nos pidió 20 € (sin taxímetro). Como la ciudad es tan pequeña (que no se corresponde ese tamaño con el pedazo de puerto que tiene) pués vimos todo y ala, al barco otra vez. No se para que hace el barco esa escala, tan cerca de Venecia.
Y lo que no tiene explicación es el haber elegido los dos días de Israel justo en el Sabat, con el país paralizado. Ya podían haber reestructurado la ruta de otra forma; ¡Qué puntería tuvieron!, ¡Ni acaso hecho!, la escala estrella del crucero y van y la fastidian (no se si se puede decir "la cag...").
De todas formas, en general todo muy bien. Ya estamos buscando el siguiente...
Hasta pronto.
>P.D.: Perdonad nuestra ignorancia, pero... ¿Qué bicho es ese de la foto de Besh?