No sé si es porque es viernes, porque la cosa laboralmente está encaminada y sencilla, o porque no he tomado las pastillas pero ando algo “chisposo” y sigo dale que te pego… y vamos a por el cafecito de Ginés…
¡Mi madriña! Locogin, interesante artículo, no perdéis las maneras ni con el calor, seguir así entreteniendo y culturizando al personal… …que nos hace falta.
De vuelta al especialmente valorado por los entendidos “cafelito de la civeta” (Kopi Luwak) y echando cuentas, pienso que su precio, en cierto modo, estaría justificado, sin querer ser en demasía escatológico, el dichoso bichito parecido a un gato, no?, pues hará sobre una media de una deposición diaria, que traducido a contenido de café aprovechable será de un “cafelito” más bien cortito… …jejejeje… perdonar, pero me imagino y que conste que no soy ningún maltratador de animales, al camarero cogiendo a la señora civeta y poniéndola sobre la barra, mano derecha en el rabo y con ese moviendo de muñeca enroscar el mismo como si se tratara de la cafetera express Saeco último modelo, forrado de piel y todo y… pisssssss… cafelito para el príncipe saudí... ..."Señor no se olvide de coger turno para el siguiente"...
La coña no acaba, hay que soltar al gatito que hoy el mamífero a trabajado, por la plantación para que coma, se eche la siesta y que vuelva a comer granos que mañana habrá que exprimirlo cual vaca frisona (la típica vaca blanca y negra oriunda de la región de Frisia en Holanda) evidentemente con una producción infinitamente inferior y de un producto, lo siento mucho por los muy cafeteros, con muchas menos posibilidades de mercado.
Lo dicho para el “aguachirri” de los sibaritas del café, además de una cuidada plantación de café tenemos que cuidar la alimentación de los gatitos y recolectar sus deposiciones, sin pensar el resto del proceso, mucha historia para un corto de Kopi Luwak… para rematar una cuestión que suelto al aire, podría ser interesante que cada aficionado, que digo aficionado, para pagar eso por un café uno debe ser un “real” profesional en la materia, se encargara de una civeta, me explico, yo tomo el café que produce “mi” civeta, la tendría como en adopción, con un collarcito y su código de apadrinamiento y cada paquete de café con certificado oficial que las cagarrutas son de mi querido bichito.
¡Jodo!, o como se dice en inglés hot dog, como anda el patio… cuando el diablo no sabe que hacer… mata moscas con el rabo… (perdón)