Bueno, para nosotros era nuestro cuarto crucero y el primero con Ibero. También pagamos el TI, que no aprovechamos como esperabamos. Lo mejor, la suite JR que tuvimos. Todos los dias teniamos canapés, dulces, fresas con chocolate,y cava. La última noche el típico huevo de Pascua ( detallazo por parte de Ibero).
No tuvimos problemas con los estudiantes, los encontramos muy educados y nada folloneros.
El barco muy movidito, demasiado. Barco normalito sin lujos. En los bares la música en vivo algo aburrida. Largas colas para pedir de beber, entiendo que los cócteles los hagan al momento, pero quienes queriamos solamente un café, licor, cerveza ¿porqué aguantar 20 minutos de cola? Es inexplicable, y en todos los bares del barco.Camareros demasiado lentos y antipáticos.
Tampoco entiendo el porqué a veces te pedian la tarjeta y otras veces no, me da a entender que hay quien se ha podido beneficiar de tomar bebidas sin pagarlas

Tampoco me gustó nada la comida, sobre todo en el Formentor, que se supone es el restaurante de las suites.Poca soltura de los camareros, no están pendientes de rellenar las copas de vino y de dar opciones de otros platos si al comensal no le gusta lo que hay en la carta. Tampoco mucha salida si estás mal de la barriga y te apetece cenar otra cosa que no sea lo que pone exclusivamente en la carta, con el "ahorita veré lo que puedo hacer" tienen suficiente.
Respecto a las escalas, Trapani no está mal, poca cosa que ver y escala corta.
Nápoles nosotros como ya habiamos estado en Pompeya, recorrimos la ciudad, subimos al metro, funicular, andamos, y tuvimos tiempo de comer en un restaurante, tomar café tranquilamente y más que suficiente. Capri será para otra vez.
Roma, muy poco tiempo. No tuvimos problema para desembarcar. lo hicimos a las 7h30 y el shutle acababa de marcharse. Nos dieron la opción de esperar al siguiente, pero preferimos salir del puerto andando, bajo la lluvia y el viento. Tardamos 30 minutos reloj en mano, de la salida del barco a la puerta de la estación de tren. Creo que si hubiesemos esperado, nos hubiesen retenido como a otros pasejeros. De todos modos Roma ya la conociamos de otro crucero y estaba a reventar de gente, nada cómodo pasear. Pocas horas de escala bajo mi punto de vista.
Porto Torres sin comentarios. ¿puerto industrial transformado en puerto de crucero? La bomba...nada de nada, un pueblicito con poca cosa, gente poco amable, lo único el helado que me tomé en la heladaria que habia cerca de la iglesia.
La naviera pone un shutle para llegar hasta el pueblo, pero con la escala tan corta no da tiempo a ir a ningún otro sitio, tampoco vimos por ningún lado la playa.Prescindible totalmente si no es una escala más larga.
La animación no me gustó nada, bastante sosa,no hacian mucho participar a los viajeros.
Los espectáculos si me gustaron, y las cantantes buenísimas.
Digamos que si le pusiesemos nota a nuestro crucero sería un 5 justito. Realmente si volvemos a viajar con Ibero será por cuestión de precio no por calidad. Se nota diferencia con Pullmantur en muchos aspectos.