Dia 3 de Noviembre
MARSELLA
Excursiòn de Marsella y Aix en Provence
Marsella, la Massalia griega, la Marsella medieval y renacentista, Marsella opulento puerto de comercio, puerta de Provenza y de Francia, ciudad refugio para los franceses de Argelia, para los argelinos después, Marsella ciudad de contrastes, de riqueza y de decadencia, de mar y de monte, todo esto y mucho más es Marsella. Los orígenes de la ciudad son muy antiguos. Hacia el 600 a. C, navegantes griegos llegaron desde Focea en Asia menor. Los foceanos fundarán Massalia y su llegada supondrá un cambio capital para todas la poblaciones de la región. Los griegos traerán nuevos productos y técnicas y cambiarán la relación de poder de toda la costa e interior. La colonia será la más importante de todo el Mediterráneo occidental. Es el comienzo de una larga historia…..
En Marsella hay varias ciudades, eso ya de partida; el puerto y sus aledaños, el mayor monumento sin duda; la parte alta, con un encanto decadente parecido al barrio lisboeta de Alfama; las playas y las islas, la de Montecristo con fortaleza y todo; las grandes avenidas decimonónicas que comienzan a reformarse y remodelarse, allí donde aparecen las tiendas de ropa y se expulsa a los inquilinos desafortunados para vender y venderse al mejor postor;. ¿Ley de vida o terrible pérdida? Ustedes decidirán, de todas formas la ciudad está cambiando. Una ciudad donde el espíritu marsellés está muy desarrollado (durante las revueltas de 2007, Marsella no sufrió las consecuencias de ese conflicto nihilista a pesar de ser una ciudad pluricultural y con problemas económicos y sociales). Marsella único lugar de Francia, donde el fútbol, por desgracia es religión como en España o América Latina. Marsella, donde un marsellés de pura cepa y de origen rumano, belga, turco, portugués o corso nos ofrecerá una calma conocida y el pastis, el aperitivo provenzal, en una terraza con vistas a la bocana del puerto… Tal vez, eso, esa calma mediterránea con un sol que ilumina y calienta sin molestar, tal vez eso sea lo que busca todo pirata, todo viajero. Marsella, refugio para un día, para una semana, para un instante, eso seguro.
Notre Dame de la Garde
La colina de la Garde es el punto culminante de la ciudad con sus 154 metros. Desde allí se podrá disfrutar de las mejores vistas. Hacia tierra, hacia el puerto -el turístico y el industrial-, hacia el sur con las islas y la zona residencial de pequeños chalets, todo ello desde esta colina de visita obligada. El monte fue utilizado desde la época prehistórica como puesto de vigilancia. Francisco I construyó un fuerte para protegerse de una posible invasión de Carlos V.
Ese fuerte sirve hoy de basamento para la basílica construida a partir de 1853 por el arquitecto Espérandieu. El socialismo y las recurrentes revoluciones francesas habían dado lugar, ya antes de la Comuna de 1871, a una intensa propaganda religiosa para someter a la población cada vez más descreída y revoltosa. Esta basílica precederá a las abundantes representaciones del Sagrado Corazón de Jesús que surgirán en el último tercio del siglo. La iglesia es una de los edificios con los que Napoleón III se significará en Marsella.
Aix-en-Provence
Aix-en-Provence fue una vez un balneario romano y luego la capital de la región de Provenza. Hoy en día, esta ciudad 30 kilómetros al norte de Marsella, es conocida por sus románticas calles, casas señoriales y el Arte con A mayúscula.
El pintor impresionista Paul Cézanne nació allí, y otros artistas aún siguen llegando y enamorándose del lugar. Aix es también una ciudad universitaria, lo que combinado con su espíritu artístico le da un aire joven y optimista.
Aunque Marsella es hoy en día la metrópolis dominante de la Provenza, Aix-en-Provence es sin duda la capital cultural y turística de la provincia.
Además de ser una ciudad vibrante y animada, también es un típico pueblo provenzal con plazas soleadas rodeadas de cafés, avenidas anchas bordeadas de árboles, y un centro histórico con importante tiendas, atractivas mansiones... y más cafés.
Que ver en Aix-en-Provence
Aix es un lugar con clase: los sombreados bulevares y plazas públicas están rodeados de bellas mansiones de los siglos XVII y XVIII, y salpicada de burbujeantes fuentes cubiertas de musgo.
La avenida más grande de la ciudad, Cours Mirabeau, es custodiada por arrogantes leones de piedra y alegres parroquianos bebiendo café espresso en sillas de mimbre sobre las elegantes terrazas de los cafés de moda.
Si caminas por la sombreada Cours Mirabeau desde La Rotonda llegarás a la Fontain du Roi René. Al norte de allí se encuentran la mayoría de los monumentos: el Ayuntamiento, el antiguo arzobispado, el Pavillon de Vendôme, la Place des Quatre Dauphins, así como hermosas mansiones antiguas
Y MUCHAS COSAS MAS...........................