Dado como va el mundo de los cruceros y hacia donde se dirige, tengo la esperanza que alguna agencia de viajes espabilada alguile barcos para organizar "Cruceros con encanto" al igual que organizan "cruceros gay" o "cruceros nudistas". Creo, sinceramente, que somos más los que en un crucero nos gusta arreglarnos, y no solo las cenas de gala, que los gays y los nudistas.
Si en el Millennium, tras el crucero gay de la primera quincena de agosto hubiesen organizado otro "con encanto" (es el que me hubiese tocado) en el que se hubiese advertido que se exigiría de forma implacable los códigos de vestimenta (al igual que hacen los de nudistas en que no puedes ir a cenar con esmoquin) que para cenar en el restaurante principal sería siempre formal, yo lo hubiese disfrutado y le hubiese perdonado los problemas de funcionamiento en algunas áreas.
Las compañías de cruceros deberían empezar a asumir que la exigencia de glamour o encanto en el ambiente no es algo que solo exijan los cruceristas de elevado poder adquisitivo, pues muchos que no estamos en condiciones de ir en ellas, salvo algún milagro, y también nos gusta.
El problema de lograr un ambiente con glamour o encanto sin código de vestimenta es algo muy difícil que logran los de SeaDream porque es un barco muy pequeño y los pasajeros pueden ir vestidos de marcas lujosas. Yo, al no poder llevar camisas de Armani o Loewe, cuando fuí el verano pasado, opté por ponerme un blazer con o sin corbata, y a pesar de no haber desembolsado un euro en mi vestimenta, quedaba de lo más aparente.
Vestir de etiqueta es mucho más barato y socorrido que la vestimenta libre a no ser que uno tenga un gusto exquisito o/y una cartera bien gruesa, como bien saben los de la industria textil.
Me parece que me voy a poner en contacto con la más importante agencia de viajes gay, Atlantis, que alquila barcos enteros como el Millennium y Brillance of the Seas, para que los gay hagan cruceros en su ambiente, a ver si monta una división dedicada a los "cruceristas con encanto" para tener donde ir y sentirnos a gusto en el ambiente del crucero sin necesidad de ser gays o nudistas.
Para ir de cualquier manera y estar rodeado de idem, tengo todas las semanas del año. Durante las vacaciones, me gusta poder "alienarme" de la realidad en un ambiente de ensueño, que era lo que vendía el crucero tradicional, antes de descubrir el hotel de masas y el parque temático flotante.
Me contaron que hay un castillo en Inglaterra que hacen una visita representada en la que unos actores vestidos de época te reciben y te enseñan el castillo como si fuesen los señores. Resulta que, para que se cree un ambiente de época, en determinada visitas anunciadas, los visitantes tienen que vestirse de época para participar en la visita, a fin de recrear el ambiente de la época.
Se podrían hacer "cruceros de época" situados hace pocos años por lo que con un esmoquin para los caballeros y unas faldas largas con tops para las damas, podría quedar un ambiente de lo más "alienante".