Tuve un experiencia, aunque no muy desagradable, en el año 1998, Caribe Oriental -Islas Virgenes- no recuerdo muy bien si fue en Antigua o en alguna otra isla que visitamos.
Bajamos del barco a primera hora de la mañana para poder visitar la isla un buen número de cruceristas, mi familia y yo volvimos con los botes al barco a la hora de comer, comimos, pararon el servicio de lanzaderas y a eso de las cuatro de la tarde, más menos, regresaban los últimos pasajeros que no pudieron embarcar, antes, en el Monarch hasta que la cola de "El Niño" que vino a visitarnos, siguió rumbo a otros lares.
Las tumbonas de la piscina (las del último piso) volaron hasta el mar, más tarde con una lancha motora fueron recogiéndolas una a una para subirlas y ponerlas otra vez en su sitio.
Mi experiencia, como bien he dicho antes, no fué muy desagradable, ya que no sé si, porqué el barco estaba muy bien anclado o bien también por su tonaje, no se desestabilizó, ni tampoco los pasajeros notamos ningún movimiento brusco que nos hiciera ir de un lado a otro.
Bien no os va a servir de mucho pero, hay que estar, ojo vizor, alerta de esos vientos huracanados que pueden visitarte en un plis plas, sin que puedas casi bien darte cuenta de lo que acaba de pasar.
RosadelDesierto seria bueno que Bernard, nos hiciera una mención sobre este tema, más que nada para los cruceristas que se encuentran o se puedan encontrar en una situación más difícil de la que yo me encontré.
Esperemos que el Dennis, pase por Cuba y el resto del Caribe, sin pena ni gloria, eso querrá decir que pasó pero sin causar ni desgracias personales ni materiales.
Muchos saludos,
Mag