Ciertamente llegamos con las perspectivas bastante altas tras la experiencia de Jean Pierre & Patrick y como que para variar cada crucero es un mundo...¡POCO QUE VER!
El embarque bien, dentro de lo normal, trámites habituales y sin incidencias importantes que destacar.
Totalmente de acuerdo con los chicos en cuanto a la calidad de las comidas... ¡Magnificas tanto en restaurante como en el buffet!
Asimismo el servicio a bordo es muy bueno y el trato de todos extraordinario sin caer para nada en la pesadez.
Nuestro camarote pese a ser un interior más que suficiente ya que el vestidor da bastante movilidad a la hora del "acicalamiento"

El barco es precioso pero muy mal aprovechado en nuestro crucero en cuanto a las actividades. ¡Nos aburrimos tela marinera! Se pasaban el día montando y desmontado, eran actividades cortisimas, principalmente por la noche, ya que durante el día casi nada interesante salvo que fueras al gym... Nosotros pagamos los 200$ del Spa y realmente no merece la pena ya que solo te ofrece tres saunas sin demasiado interes, ducha y 8 camas calientes que siempre andaban ocupadas. En cambio en los vestuarios gratuitos tienes una finlandesa y una de vapor MEJORES que las de pago. Es más, la piscina junto al spa y al Santuary es abierta, salvo a los niños y alguno tambien se colaba sin que nadie pusiera remedio, y a medida que avanzaban los días estaba cada vez más llena sin posibilidad de pillar un jacuzzi. Es Princess no marcan limite de tiempo en la utilización de los jacuzzis por l que habia "peñas" que vivian en ellos.
No tuvimos demasiado buen tiempo y con 6 días que nos pasamos seguiditos a bordo que ya os contaré ya qudamos de barco hasta la coronilla

Nosotros finalmente cenamos con mesa asignada cada noche a las 21:00 horas aunque en el turno libre y el servicio de Kamol y Chairel...¡INMEJORABLE A LA PAR QUE ENTRAÑABLE!
Voy a por fotitos y así podré ir explicando sobre la marcha.