Comido el pollo,

nos fuimos a una playa de arena negra, que no lo es por otra razón que porque frente a ella hay una fábrica de cemento, y la playa no es que sea negra, sino que es de cemento, arena de cemento…jeje.. ahí bajamos y nos bañamos, el agua “muy” calentita… en la misma playa había una glorieta de madera para protegerse de la lluvia.
Subiendo unas escaleras de madera, se puede entrar en otra gruta, y tomar bonitas fotografías...
De ahí, ya volvimos a mar abierto, contemplando las diferentes formaciones, e indicándonos las islas más idóneas para practicar submarinismo, y desde la misma barquita dimos fe, que no hacía falta ir muy lejos para ver preciosos peces de colores.
Para mi, muy recomendable esta excursión, pese a que la climatología no nos fue nada favorable...ninguno de los días que estuvimos allí, hasta tuvimos que dar la vuelta uno de los días, por árboles caídos en mitad de la vía...pero con todo y eso, es un sitio precioso. En abril no creo que tengas ningun problema. Teníamos días libres en esta isla, y en la recepción del hotel, había diferentes opciones. Ya contare otras excursiones como la del
Poblado típico de pescadores Malayo, donde se haya el “Langkawi cable car”, un teleférico desde donde se ven unas vistas espectaculares de las islas, si esta claro el día, claro….jejje…también muy chulo. O un
recorrido en coche por la isla viendo las preciosas playas, arrozales y el Mausoleo de Mahsuri. Se conduce por la izquierda. Y por supuesto, alguna
salida a alguna de las islas cercanas a bucear, pescar o hacer snorkel en las aguas cristalinas.