Hola¡¡
Casualmente nos vamos a Tanger en el puente de Noviembre (en avion+ el mitico Hotel Continental) ) y esto es lo que tengo de informacion,por si os sirve,evidentemente en una escala de crucero,es escoger lo mas caracteristico.
Os comento que hay taxis pequeños y garndes,los pequeños son los que estan por la ciudad y solo admiten 3 pasajeros,los grandes son para cubrir distancias mas largas a las afueras de Tanger.:
Visita a la ciudad.
Un buen punto de partida para arrancar el itinerario es la Plaza llamada del Gran Zoco con un interesante mercado, donde las mujeres rifeñas venden sus productos de huerta cada día, aquí también hay puestos de comida y desde aquí iniciar los dos circuitos mas interesantes:
LA MEDINA
Única en Marruecos por la convivencia histórica entre occidentales y marroquíes, yuxtaposición de edificios europeos y viviendas tradicionales, así como de iglesias (normalmente cerradas) y mezquitas.
Entraremos por una de las puertas abiertas al Gran Zoco (Bab Fahs) (A) a las calle Siaghines. Enseguida torcemos a la derecha y accedemos a la calle Touahine. En el nº 44 llegaremos a la Fundación Lourin (1): obras de arte contemporáneo y fotos antiguas del Tánger de la interzona. Continuando hacia la calle de América llegamos a La Legación Americana (2). Maxwell transformó en 1926 el antiguo edificio en un conjunto encantador y de buen gusto, tiene varios cuerpos a ambos lados de la calle. Destacan sus salones, pasillo hispano morisco, terraza con balaustrada y un pabellón morisco que combina con las líneas sobrias de Estados Unidos. Actualmente es un museo con documentos de valor histórico, muebles y cuadros de pintores orientalistas como Delacroix.
Volviendo sobre nuestros pasos continuamos descendiendo por la calle Siaghines. Pasamos (a la derecha) por la Iglesia de la Inmaculada Concepción (3) continuando por la misma calle llegaremos al Pequeño Zoco, Petit zoco (4), hay una pequeña plaza en el corazón de la ciudad antigua rodeada de cafés y de pequeños y decrépitos hoteles. Por aquí podemos callejear, comprar o dejarnos llevar por nuestro instinto, se nos pegaran varias veces para guiarnos a tiendas, si nos ofrecen hoteles o cualquier otra cosa, solo será necesario decir amablemente que no nos interesa. Continuando por la antigua calle de la Marina, hoy Gema-el-kebir, llegaremos a La Gran Mezquita (5) antiguo templo romano, posterior iglesia portuguesa y hoy dedicado al rito musulmán. Si seguimos bajando llegaremos a un Mirador (6) con vistas sobre el puerto. Subiendo un poco más arriba nos podemos desviar en dirección al Hotel Continental (7) (c/ Bab-el-Baroud) del que hemos hablado anteriormente y que merece la pena ser visitado.
Por la calle Mohamed Torres subiremos hacia la Kasbah, aconsejamos tomar las calles más anchas cuesta arriba, veremos un pequeño edificio blanco, el sepulcro de Sidi Osni (8), y más adelante el palacio de Sidi Osni, donde vivió Barbara Hutton.
Por Bab-el-Aassa (9), también conocida como la puerta de las palizas, donde se castigaba a los malhechores, se entra a la KASBAH (10). A la izquierda hay un mirador y a la derecha El palacio del Sultán (Grand Mechouar) (11), construido por Muley Ismail, con una fachada almenada, presenta una triple ventana con columnas en el primer piso. Entrando por la gran puerta tenemos la antigua tesorería. La sección etnográfica, con un gran patio de azulejos y un estanque central con un precioso mosaico de Tetuán y columnas clásicas en mármol blanco estilo italiano, alrededor hay ocho salas una de ellas tiene una asombrosa colección de cerámica. Ocupando las antiguas cocinas está el museo arqueológico, tiene un patio con un mosaico romano procedente de Volúbilis, La Navegación de Venus. Antes de salir atravesaremos los jardines del Sultán plantado de naranjos y limoneros. Junto a la salida del museo y descendiendo una escalinata se accede al café “Le Detroit” desde el que se observan unas espectaculares vistas del Estrecho y de la ciudad de Tánger. Proseguimos nuestro recorrido por la C/ Riad Sultan, atravesamos la Plaza de Tabor y salimos de la medina por la Puerta de la Kasbah.
Fuera de la Medina y frente al Estrecho de Gibraltar, en la Av. Hadj-Mohammed-Tazi, se encuentra el antiguo Palacio del Mendub (I), residencia del representante del Sultán en Tánger, comprado por el millonario americano Malcom Forbes y en el que se exponen miniaturas y una colección de 115.000 soldaditos de plomo que él legó a la ciudad. Al lado se encuentra el Café Hafa un singular lugar con unas vistas excelentes.
Seguimos las murallas por la C/ de la Kasbah y de Italia para concluir el recorrido en la Plaza del Gran Zoco (A).
CIUDAD NUEVA
Comenzaremos en el Gran Zoco (A) o plaza del 9 de Abril 1947. Es el corazón de Tánger, aquí se mezclan, sobre todo los días de mercado (jueves y domingo), aves, frutas y verduras que venden los rifeños, hombres vestidos con chilaba marrón y mujeres con sombrero de borlas y manta de rayas. El Zoco se extiende hasta la Mezquita de Sidi Bou Abib (

, minarete decorado con azulejos multicolores. Al lado están los jardines de la Mendubia (C), a la derecha tenemos el famoso Ficus milenario y al fondo del parque una terraza con cañones de bronce del S. XVIII. Saliendo del gran Zoco por la calle Angleterre en el nº 50 está la Iglesia de St. Andrews (D), anglicana de estilo hispanomusulmán, el techo de la iglesia es de madera tallada y el padre nuestro escrito en árabe alrededor del presbiterio, en la esquina con la calle Hollande está el antiguo hotel Ville de France, hoy abandonado, aquí se alojaron Matisse y Delacroix.. En el nº 52 de la misma calle está El Museo de Arte contemporáneo (E), en el antiguo consulado de Inglaterra, es una nave blanca con postigos verdes, tiene muestras de pintura marroquí figurativa y abstracta.
Volviendo a St. Andrews, seguir la calle Amérique du sud, después la de la Liberte hasta la place de France y a la izquierda por el bulevar Pasteur llegamos al balcón de los perezosos (F), vistas del Puerto y en días despejados de la costa española, antiguos cañones protegen la bahía, merece la pena dar un paseo por ésta avenida, comprar en la nueva tienda Madini (G) y tomarse un te en La Giralda lujosa tetería (entrando al bazar al lado de Madini), vista preciosa. Bajando desde la Terraza de los perezosos, en la calle Anoual, está el famoso Teatro de Cervantes (H) con su fachada de art deco, tristemente descuidado.
Este es el recorrido rápido de la ciudad, pero si disponemos de tiempo y curiosidad recomendamos pasear y curiosear, dejarse llevar y sentarse a tomar un te, buscar los miradores de la parte alta de la ciudad y descubrir nuevos rincones. Eso si, una vez que ha oscurecido no recomendamos entrar por las calles poco transitadas del interior de la medina.
Y si deseamos vivir una experiencia singular es imprescidible visitar el Zoco de Casa Barata, sin turistas, sin molestias y en donde se vende de todo
EL ZOCO GRANDE
Después de haber cruzado la calle de Portugal desembocamos en el Zoco Grande, una inmensa plaza adjetivada ahora del 9 de abril. El antiguo mercado ha desaparecido y el Gran Zoco fue hasta ayer mismo aparcamiento de vehículos, aunque su centro ha sido recuperado como espacio ajardinado. Junto al cine Rif y en una zona algo elevada a la que se accede por unas escaleras hay un mirador que permite contemplar una excelente vista de la plaza. A sus espaldas, el centro comunal de mujeres, patrocinado por el ayuntamiento de Madrid, en el que 120 marroquíes aprenden toda suerte de conocimientos: desde la ancestral artesanía del telar a informática.
Hay que atravesar la plaza de corrido, no sin admirar la esbelta figura de la mezquita de Sidi Buabid y el palacio de la Mandubía –donde vivía durante la época internacional el representante del sultán y está ahora el Tribunal de Comercio- con un espléndido ficus gigante en su jardín.
EL ZOCO CHICO
Al otro lado de la plaza la puerta de Bab Fendak Zra abre el acceso a la medina por la calle de Siagine o de los joyeros, que desemboca en el Zoco Chico. Por el camino, la iglesia española de la Concepción, que data de 1880 y sigue abierta al culto y un comercio que debió vivir mejores épocas y en cuya fachada reza “Grandes almacenes Alcalá, tejidos y novedades”. El Zoco Chico es una placita diminuta pero llena de encanto, con el hotel Fuentes, ahora rebajado a la categoría de pensión, en el que se alojó el músico Saint Säens y el famoso café Tingis, fundado en el siglo XIX por el español Juan Montero. Un viejo rótulo recuerda que aquí se sirve “todo siempre rápido y fresco”.
Mohamed lleva 25 años como camarero y recuerda que sirvió a muchos personajes que desfilaron por estos pagos. En particular a Paul Bowles, que venía casi a diario, se tomaba un té o un café, conversaba con amigos y conocidos y se solazaba con la visión de los turbadores adolescentes tangerinos. De esa placita arranca la calle de la Marina que va hasta el lienzo de muralla de la medina que da sobre el mar y tiene en uno de sus lados la impresionante Gran mezquita.
Después de haber observado el intenso tráfico portuario y de haber visitado, junto a ese mismo lienzo de muralla, el hotel Continental, donde estuvo Humphrey Bogart y Bertolucci rodó escenas de “El cielo protector”, que guarda todavía parte de su antiguo esplendor, el paseante puede sumergirse de nuevo por los callejones y solazarse con el descubrimiento de hornos de paz, talleres de alfarería y cerámica, telares y pequeños cafés frecuentados sólo por hombres.
LA KASBA
Poco a poco el viajero llega al fin a la puerta de Bab Haha por la que entra en la kasba. La plaza de Mechoir ciñe por un lado el palacio del sultán y por el otro la muralla por su lienzo septentrional, de la que se sale por la puerta de Bab Bhar para ver el estrecho de Gibraltar a los pies. En un callejón lateral el museo de Dar al Majzén y más adelante la mezquita Jadida con su curioso minarete octogonal.
El itinerario por la medina sigue entreverado de nuevas calles, pequeñas plazas y rincones, cuestas y escaleras hasta desembocar en una calle algo más ancha con dos testimonios de raíz española, el cine Alcázar, abandonado, y el café Colón, que sigue abierto y muy animado. Y ya estamos de nuevo de regreso en el Gran Zoco desde donde el paseante podrá continuar su recorrido por la ciudad moderna e ir por la calle de la Libertad en la que pasará junto al hotel El Minzah y la “Pastelería La Española” cuyos escaparates, a pesar del nombre, ofrecen repostería más de aspecto magrebí. Tánger ya no es una ciudad codiciada por las potencias sino, lo que es mucho mejor, por los turistas.
Que ver
Tánger se visita tranquilamente, su encanto principal radica en su ambiente. Tienes que pasear sin falta por el pequeño zoco y pararte a descansar en el café central. Visita la alcazaba. La plaza del gran zoco también es un lugar ineludible de la ciudad.
Te recomendamos subir a la kasbah y admirar desde allí la bahía de Tánger. Incluso podrás ver las costas españolas.
No te pierdas la fachada Art Deco del antiguo teatro Cervantes. Inaugurado en 1913, fue uno de los más importantes de África del Norte y acogió a grandes músicos y bailarines de esa época. Hoy en día debido a la falta de acuerdo entre la ciudad y el estado español que se había comprometido en efectuar las tareas de mantenimiento, está muy dañado.
La plaza del 9 de abril 1947, punto de transición entre la ciudad moderna y el zoco, se llena de gente tanto de día como de noche cuando varios mercadillos se instalan. Puedes subir al café llamado los pasajeros de Tánger para observar el intenso bullicio.
Que hacer
Ve a tomar algo en el café Hafa, donde Paul Bowles iba a tomar té a la menta. Siéntate en la terraza del café de París, antiguo café literario.
Visita el hotel Continental, en la medina con vistas al puerto. En este hotel se rodaron algunas escenas de la película "Un té en el Sáhara".
Y si te gustan los sitios con historia, te recomendamos pasar por el bar del hotel El Minzah adonde pasaron personalidades tan variadas como Kofi Annan, Rita Hayworth, Errol Flynn, Josephine Baker, Felipe Gonzalez y Jose Maria Aznar.
También puedes visitar la legación americana, el primer consulado americano en el mundo que remonta a 1821. Hoy en día se transformó en un museo con diferentes salones que lucen grabados de época de Gibraltar y Tánger así como distintos mapas y cuadros.
Que llevar
En los zocos podrás comprar numerosos suvenir, bolsos de piel, puf, babuchas, chilaba, chicha (narguilé), muebles de hierro forjado, lámparas, especias...En Marruecos la artesanía es de buena calidad y relativamente variada.
Y si te gustan las especies, no dejarás de traer en tu maleta un poco del sabroso comino marroquí.
Otros productos típicos son el jabón negro para el cuerpo y el aceite de erguén en sus dos variedades (producto de belleza y para la alimentación) que se encuentra solo en este país.
Que probar
La cocina marroquí se destaca por sus sabores. Aquí se suelen empezar las comidas con platillos de ensaladas variadas. Luego escogerás entre tajines y cuscús de pollo, cordero o verduras. Además merece la pena probar la sopa harira, un poco picante. Para terminar la comida se suele proponer té a la menta con pasteles variados y sobre todo bien dulces que contienen almendras y miel.
Que evitar
En Marruecos es importante evitar pasear por la medina en camiseta sin mangas o falda corta para respetar los hábitos locales y también para sentirse más cómodo.
Antes de coger un taxi, tienes que verificar si posee un taxímetro. Si no, mejor negociar el precio antes de subir para no llevarte malas sorpresas.
Que pensar
Acuérdate de regatear cuando compres algo.
Espero que os sirva de algo¡¡
Un saludo¡¡