... Seguimos con....
Escalas
- Primer día, embarque.
Las maletas las llevan ellos directamente del avión al camarote (por fin) por lo que no hay que preocuparse nada más que de rellenar la documentación que te dan en el avión, los datos para los cargos en la tarjeta, el documento en el cual decimos que estamos frescos como rosas y no tenemos ni gripe A, ni B, ni C ... Este te lo dan para rellenar en el autobús que te lleva del aeropuerto al puerto. En el puerto y tras una espera considerable se hace el pertinente trámite de la foto, tarjeta, pasaportes, etc. y por fin, a conocer el barco ya que es literalmente imposible ver nada de Santo Domingo.
Una vez en el barco nos intentaremos ubicar cosa que no terminaremos de conseguir hasta que no llevemos una semana en casa, "disfrutaremos" del grandísimo espectáculo que es el simulacro de emergencia y lo podemos celebrar con el primer mojito, que no son tan malos como la gente comenta por ahí.
- Segundo día, navegación.
Piscina, sol, protección del 50, mojito, jacuzzi, mojito, excursión por el barco, ducha, comida, cafés (buenísimos), paseo por las tiendas, casino, bingo, mojito, ducha, pelea con el secador, a ponerse guapos y coktail del capitán (al cual no fuimos porque no quiso venir a buscarnos a nuestro camarote

), cena de gala, espectáculo de Chicago Chicago (todo en inglés), mojito, casino,... y a dormir.
- Tercer día, Santa Lucía.
- Moneda de uso $ e idioma el inglés, español poco por no decir casi nada. Hora de llegada las 9'00 y todos a bordo a la 19'30.
- Tras desembarcar por libre, nos decantamos por una excursión combinada por tierra y agua para ver Pitons, Bahía de Marigot, Mini Jardín Botánico con cascada incluída donde te puedes bañar, El Volcán de la Soufriére y terminar en la playa donde nos permitimos el capricho de comprar en un chiringuito una hamburguesa con dos tipos de patatas fritas (15 $), aunque como fui a pedir yo que no hablo ni papa de inglés, me podían haber puesto una camisa con huevos fritos. En el barco nos obsequiaron con un trato excelente, refrescos, agua fría y dos botellas de ron local (buenísimo) con coca-cola. Todo ello por 55 $ por adulto. Si formáseis un grupo de mínimo 10 adultos, os lo dejarían en 50 $ por cabeza. Son unas cinco horas de excursión pero se pasan volando y mereció la pena.
Acordaros de llevar bañador, gorra y protección solar. A la vuelta, recorrimos las tiendas que hay en el puerto, libres de impuestos, pero no son las más baratas del crucero, así que paciencia y contener las ganas de comprar que hay sitios mejores.
- Cuarto día, Martinica.
- Moneda de uso € e idioma francés e inglés, español poco por no decir casi nada. Hora de llegada las 8'00 y todos a bordo a la 17'30.
- Tras pedir un mapa e indicaciones en recepción y desembarcar por libre, nos metimos en una oficina de turismo que hay nada más salir del barco y nos indicaron los lugares más típicos y que merecían la pena ver y nos dieron un plano de la ciudad. Nos fiumos andando ya que el centro está cerca y tuvimos tiempo de ver todo lo que ponía en el plano, ver tiendas (hay muchas zapaterías con mucha variedad y bien de precio), compramos unas toallitas pequeñas más que nada para secar el constante sudor debido al calor y humedad reinante.
Había unos ferrys que te llevan del centro de la ciudad a la playa, y que cuestan unos seis euros ir y volver, pero la playa no es de gran calidad, por lo que casi mejor la piscina, acompañando el chapuzón con un mojito que nos lo hemos ganado.
- Quinto día, Guadalupe.
- Moneda de uso € e idioma francés e inglés, español poco por no decir casi nada. Hora de llegada las 8'00 y todos a bordo a la 17'30.
- Tras pedir un mapa e indicaciones en recepción y desembarcar por libre, recogimos un plano de la ciudad y otro de la isla completa a pie de barco. Nos sumergimos en esta peculiar isla viendo el mercado al aire libre de la Darse, la Place de la Victorie, museos, iglesias, edificios criollos antes de coger un autobús de línea regular, cerca de la Plaza de la Victoria, gracias a las indicaciones de la infinidad de guías locales que se encuentran a lo largo de toda la ciudad. Optamos por ir a la playa de Santa Ana que está un poco más lejos que la de Le Gosier pero que nos dijeron que era mejor. La playa es de arena fina, palmeras y aguas cálidas y cristalinas. Merece la pena ir. El autobús cuesta 2'40 € por persona y tarda unos veinte minutos en llegar. No hicimos compras al no merecer la pena.
... Continuará ... :cool: