Un hotel moderno, de decoración sencilla, nórdica diría yo, pero acertada y creando tendencia.
Recuerdo que fúe el primer hotel donde ví el baño separado del dormitorio por un cristal (con persiana controlable, claro).
Destaca la piscina en la terraza del atico, aunque ha perdido mucha gracia con la construcción del centro comercial Arenas de Barcelona, desde cuya terraza los cuirosos observan la actividad de la piscina en el B-Hotel.
Las areas publicas se limitan a la mencionada piscina, un comedor para los desayunos y el lobby-bar. Está claro que es un hotel urbano agradable, con una ubicación muy buena para conocer la ciudad.




