Antiguo Empress of the Seas de RCCL, es uno de los barcos más populares de Pullmantur. Familiar y luminoso.
Podemos decir sin riesgo a no equivocarnos, que el Empress de Pullmantur es una especie de "mini Royal Caribbean", porque mantiene muchas de las tradicionales instalaciones de la empresa matriz americana, pero con la enorme virtud de ser una nave con el tamaño perfecto, y que se muestra ideal para todo tipo de rutas. Aunque no podemos considerarlo un barco especialmente moderno, más al contrario, todavía sigue muy agradable, y medianamente bien mantenido. Cuando entramos en él, ya le tomamos cariño, porque es especialmente acogedor y familiar. En general, debe ser porque sigue ofreciendo fórmulas clásicas en cuanto a calidad, y decoración. Hemos visto al barco navegar por las Islas Griegas, hacer minis en Canarias; hacer la temporada invernal en Brasil y haciendo rutas por el Báltico. Si el Zenith es una nave especialmente oscura, con muy poca luz natural, en el caso de Empress, las vidrieras dan un aspecto particularmente diáfano.

Su hall de entrada circular ocupa varias cubiertas desde la 5 a la 10, con dos enormes vidrieras laterales, que nos hace entrar siempre en contacto con el mar. Tres grandes espacios articulan la vida en el Empress: un gran restaurante panorámico de dos niveles (cubiertas 4 y 5) en popa: el Miramar que resulta especialmente alegre y amplio, con una escalera central; el lobby mencionado en el centro del barco, y también de dos niveles, y el Teatro Broadway, que no es el típico teatro de barco sino una especie de gran cabaret, con largos sofás corridos, pero también mesas y butacas. No es que tenga una buena visibilidad, pero es una espacio especialmente agradable para todo tipo de eventos. Otros puntos que destacamos en la cubierta 5, toda ella de salones publicos con la 6 es un restaurante de pago de clara orientación oriental llamado Wu, un casino que ocupa la 5 y 6, el Casino Lounge que sirve unos exquisitos cafés Lavazza, y el Embarcadero, el famoso Schooner Bar de Royal, que aun mantiene la decoración marinera de maquetas, madera, y asientos de cuero de Royal Caribbean. En la 6 también encontramos boutiques medianamente surtidas para un barco de su tamaño, y el Teens Club una especie de dotación para gente joven. A popa, de la 6, el gran salón multifunción Rendez Vous

En la 7, 8, y 9 hay esencialmente camarotes, e instalaciones en la zona del gran lobby de ascesores de cristal, y motivos decorativos basados en la mitologia vikinga escandinava, como internet, biblioteca, o salon de cartas. La 10 es la cubierta de piscina, que resulta adecuada en cuanto a dimensiones, y la ubicación de tumbonas, aunque no son suficientes tampoco resulta particularmente saturada. La parte más escénica del barco, es el buffet de proa llamado Buffet Panorama, que es ideal para comer mientras se ve la proa del barco como avanza. Además, dos islas de servicio en el exterior, que son ideales para bocadillos, pizzas, o snacks rapidos, a la salida del buffet y rodeadas de mesas, y en popa tenemos el Spa del Mar y el Tibu Club, para también niños. Lo peor del barco es una extraña discoteca en proa, unida por unas escaleras que dan accceso a un gimnasio en la parte superior. Además el barco dispone de pared de escalada.
CAMAROTES
No podemos pedir que un barco de principios de los años noventa, tenga camarotes espectaculares. Los colchones son usualmente cómodos, pero notamos unos muebles que aunque están en perfecto estado, distan mucho de las modernas decoraciones de los actuales barcos de crucero. Se han añadido pantallas planas, y el espacio para guardar cosas, aunque mejorable es susceptible de mejora, es suficiente. La mayor parte de ellos, son paricularmente estrechos, con unas camas pegadas a la pared, con con un espacio lateral ajustado. Estan orientados a la ventana, y no nos sentimos sensación de agobio. El baño es muy pequeño, y realmente las dimensiones son más propias de un ferry que un barco de crucero. La ducha es muy pequeña, y aunque las griferías no son modernas suele funcionar perfectamente.Tenemos 5 tipos de cabinas interiores, 7 exteriores, de similar tamaño. Una junior suite con terraza, solo en la cubierta 9, y las Royal y Suite de Lujo con terraza en proa.
COMIDA
Tenemos que decir que Pullmantur sigue ofreciendo el sistema todo incluído, algo muy apreciado para sus fiales pasajeros. Hay dos turnos de cena, además de buffet alternativo en Buffet Panorama , que suele ser igual a la cena servida en el Restaurante Miramar, y turno abierto para la comida y desayuno. Además de la cena, el buffet abre al mediodia y desayuno. La comida es discretamente buena, y hasta ofrece platos sabrosos, sencillos y del gusto del paladar español. Los postres son especialmente suculentos. Los buffets de desayuno y comida, no son muy amplios ni sofisticados, pero si satisfacen a cualquier pasajero que busca una calidad correcta al nivel de un crucero familiar y generalista. Gazpachos, Bacalaos a la Vizcaina, ensaladas, carnes asadas bien elaboradas, buenos sandwitches pizzas y bocadillos, tortitas para desayuno, platos internacionales con toque español constituyen una oferta de lo más digna. En el camarote se sirve desayuno continental gratuito, aunque la comida y cena tienen un coste nominal. El Wu es una oferta exquisita, asiática, y muy elaborada para pasajeros que buscan algo más exclusivo, y alejarse de las muchedumbres.
ENTRETENIMIENTO
Por supuesto, la clave es un ambiente español, en donde todo lo caribeño tiene una presencia destacada. Salsas, merengues, bailes de salón, fiestas tropicales de piscina hacen de los barcos de Pullmantur includo el Empress, barcos muy animados y alegres. Hay opciones básicas de todos los cruceros: como los bingos, trivials, manualidades, concursos Miss Crucero y todo tipo de animadas actividades. En el teatro, no encontramos mucha innovación, pero si que shows adecuados a lo que los pasajeros de Pullmantur buscan. Humor, ventrílucos, ilusionismo, rítmos latinos, music hall todo mezclado. En resumen un crucero tradicional, para publico generalista, que busca un producto adecuado en precio, y sobre todo enfocado a lo que la mayoria de los pasajeros buscan. Y sobre todo con regusto español.




